Todo esto empieza hace bastante tiempo, uno de tantos marrones, en los que sentí que nadie se preocupaba por mi. Y suena exagerado y probablemente infantil, pero el que yo estuviera jodida implicaba que otra parte no lo estuviera y vi como automáticamente todo el interés se centraba en la felicidad de la otra parte y lo mio pasaba a ser una chorrada sin importancia. A partir de ahí esa sensación ha sido contínua y ha hecho que todo haya explotado por enésima vez.
Sé que no debo ser la persona más agradable con la que compartir momentos, no soy un caramelo de fresa con purpurina y arcoiris, así que cada vez que he intentado exponer la situación se ha recibido como un ataque, supongo, y no ha servido de nada. Se me echan cosas en cara que nadie se para a pensar por qué me pasaron, que nadie aprecia que ya he superado (yo sola, si vamos a ser sinceros) y que no se le echarían en cara a nadie más. Pero a mi sí, conmigo impera el tomarse mal todo lo que diga y el darme la callada por respuesta.
Todo esto ha terminado siendo una tortura para mi, me pienso 500 veces todo lo que voy a decir porque no sé qué es lo que va a caer mal y lo que no, no cuento determinadas cosas porque sé que no le van a interesar a nadie, me paso el día pensando a ver si lo último que haya dicho les haya podido sentar mal… Y no sé si esto sirve de algo. Son gente maravillosa y han hecho muchas cosaa buenas por mi, de verdad, pero estoy empezando a ver que la situación es insostenible y yo no sé qué más hacer para que no lo sea. Si lo pienso es probable que ni siquiera haya hecho nada y que todo sea cosa mia que soy una persona horrible y no me doy cuenta, tampoco me extrañaría.
Si corto todo me quedaría bastante sola. Y no es algo que quiera hacer, no sólo por el hecho de quedarme sola. Tampoco me planteo hablar nada porque estoy cansada de intentarlo y que ne lluevan las broncas. Qué se supone que hace la gente normal en estos casos?