Lo primero, es no obsesionarse con ellos, porque es contraproducente. Tú madre tiene razón, tómatelo con calma.
Yo soy de las que he tenido suerte y me he quedado rápido en los dos embarazos que he tenido, pero:
– el primero sin problemas y a la primera. Ok.
– el segundo, a la segunda. Con mogollón de problemas el primer trimestre. Ahí se me quitó la tontería de que me iba a pasar el verano preñada por no atinar a la primera como con el primero. Ya solo quería que viniera, y lo hiciera bien.
A la par, una compi de trabajo que ya tenía un hijo, con el segundo tuvieron que recurrir a la inseminación porque no lo conseguían. Fue tener al segundo, relajarse… Y, sorpresa, un tercero.
Así que lo más importante, es tomárselo con tranquilidad. Asumir que vendrá cuando venga, que puede ser rápido o tardar algún año. La media se supone que está entre los 6 meses y el año.
Disfrutar del camino. Divertiros mientras. Pero no estés todo el rato obsesionada, porque sino, os va a pasar factura.