Termina los estudios, encuentra curro, vete a vivir con tu novio y si entonces sigues con las ganas, y tu novio también quiere, adelante.
Pero con 18 años y sin curro…
Como mamá de un peque de dos años te diré que aún tienes muchas cosas que vivir antes de meterte en la aventura (de por vida) que es ser madre.
Los bebés son muy bonitos, pero también tienes que cuidar INFINITO de ellos.
Cuando es recién nacido, tienes que darle de comer o bien cada tres horas (con suerte) o cuando lo pida, si quieres dar el pecho tienes que aprender a hacerlo y el bebé TAMBIÉN… Nada más termine de comer tienes que sacarle los gases, y asegurarte de que los eche, porque si no puede tener unos dolores de tripa horribles y, créeme, te va a dejar clarísimo con sus gritos lo que le duele, también tienes que cambiarle el pañal nada más termine de comer, a veces incluso le tienes que cambiar entero la ropa porque el pañal «reventó» con sus cacas… Y esto es así sean las 10 de la mañana o las 3 de la noche…
Después empiezas con los purés o con la comida sólida, que acepte las texturas y sabores nuevos, que no te escupa todo, que tu sufres porque quieres que se alimente bien y que crezca…
Por no hablar de cuando se ponen malos, cuando les tienes que poner las vacunas, que lloran y lo pasan mal, y tu con ellos… La angustia cuando no sabes qué tienen cuando tienen fiebre, cuando tienen mocos y no pueden respirar y lloran y o saben sonarse los mocos y tienes que sacárselos tu como buenamente puedas, y eso en el mejor de los casos, no hablemos si nacen o cogen alguna enfermedad más chunga y acabas durmiendo en el hospital con tu bebé ingresado.
Si lo pasas a su cuarto a dormir solo igual tienes que ir veinte veces en la noche a calmarlo, ya no solo para darle de comer o cambiar un pañal o el desaguisado que haya hecho al explotar el pañal (pijama, sábanas, cochón…).
Cuando les salen los dientes les duele tela, tienes que lavárselos desde que sale el primer dientecito y te muerden, si sigues dando teta TE MUERDE, córtale las uñas mientras no para quieto, con suerte no llorará y te dará bofetones mientras lo intentas…
Cuando empieza a andar o a gatear y a escalar a mirar donde anda, que no se pegue un hostiazo y se abra la cabeza, se parta un diente o se pille un dedo con una puerta o un cajón, etc.
Y esto es un resumen de lo que puede ser el primer año del bebé… Descartando toooooodo lo bonito (que aunque no lo parezca, es mucho)
Así que ahora ya me dirás si estás preparada o no.