Estar todo el día dándole a la zambomba viendo porno les puede acarrear problemas en la vida sexual real. No os hacéis una idea de la cantidad de tíos adictos al porno que cuando no están viéndolo están buscando compañía a domicilio, es más, la mayoría de consumidores de prostitución dan el paso a través del porno. Hay mucho porno dañino y violento, en especial con las mujeres. Un adicto como todo adicto miente y manipula. Sé que me lapidareis y me diréis que el porno no es malo y que es incluso sano milagroso y maravilloso, pero qué queréis que os diga, con lo que he visto. Suficiente. No voy a entrar en debates.
Tengo una tienda de asistencia informática, reparo ordenadores y móviles. Mis clientes están entre los 30 y 70 años aprox, ya que los más jóvenes son más tecnológicos y resolutivos y piden cosas no muy complejas, como lo de hoy.
Hoy en el trabajo me ha venido un hombre de unos 50 años pidiéndome preocupado si podía bloquearle en su móvil todo acceso a ciertas páginas (contenido xxx) porque sentía que estaba perdiendo el control y se estaba volviendo un adicto. Le he metido una aplicación de control parental e impedido toda forma de eliminarla, así como un control sobre su trafico de datos.
Me ha llamado la atención que en las estadísticas de uso su rutina era el combo badoo, webs de adultos y una aplicacion para meditar. Propio de un ciclo dopaminérgico, realmente tenía una adicción.

Otro caso que rozaba la obsesión, fue el de otro que consumía porno de pago a través de OnlyFans y similares. Se había desinstalado las apps, porque según él llegaba a quedarse en casa cuando libraba del curro todo el día zurriándose la sardina gastándose un montón de dinero. Entre ese porno alguna vez ha ido a los perfiles de estas mujeres a mandarles una petición de amistad, ha llegado a pagar por vídeos porno en directo a algunas de forma privada, fuera de plataforma. Cabe decir que cuando lo hace (pagar por vídeos, buscarlas en redes sociales) es tras un tiempo de ver muchísimo porno, como si éste ya no fuese suficiente, así que va y les ofrece dinero a cambio de algo más exclusivo. Y sinceramente, como veía que incluso restringiéndose de todas estas plataformas seguía igual o peor, vino para que le custodiase el móvil basicamente.
No me quedó muy claro que servicios informáticos necesitaba, me parecía que necesitaba más bien ayuda psicológica o algo. Le pregunté que si desde el ordenador hacía lo mismo y me dijo que ni loco, que si lo hacía desde el pc si mujer lo sabría, lo que me dejó ya TO LOCA.
Y es que, con el tiempo trabajando, esto lo he ido viendo cada vez a más. Incluso un hombre, que me daba 60 euros más del presupuesto si le reseteaba todo el móvil que había dejado en la tienda su mujer, vino agobiadísimo diciendo que menos mal que no lo había llegado a desbloquear, que si no lo mataba. Que por favor borrase todo antes de que ella lo pudiera encender, y la mujer recogió su móvil bloqueado vacío, no vió los contactos y las fotos porn** que guardaba su marido.
Me resulta hipócrita la percepción del porno, por ejemplo, un padre pide consejos de como controlar a su hijo de 16 años, que no espiarle, a través del móvil. Vaya, que no se meta en porno, ni siquiera que le aparezca algo «provocador», porque tenía la corazonada de padre que el adolescente había visto porno alguna vez. Su hijo, si no es a través del móvil, lo hará por otras vías. Luego vino, este mismo padre, porque su portátil personal había hecho un día «caput», total, que me pongo manos a la obra y cuando lo enciendo me veo un montón de pestañas abiertas, de contenido súper extraño, tipo comics y dibujos, pero MUY bizarro. Cómo quieres dar ejemplo a tu hijo si lo primero que haces cuando tienes un momento es abrir xvideos y apuñalarse la rata con el primer vídeo random que aparezca.
El porno no es malo, pero cosifica continuamente a la mujer. La degrada, la humilla, la disfraza, en ocasiones no es ni adulta. La infantiliza, la reduce solo a algo sexual, un container de basura y fuente de contenido erótico festivo. Lo matiza todo en ficción, es exagerado, irreal, a veces abusivo, violento, se esconde en nombres, siglas, fetiches… Pero nunca hace apología a cosas buenas, e internet es un manantial inagotable de porno.
Lo que más me impactó, y con lo que quiero concluir, es que el perfil de adicto se caracteriza por buscar lo diferente continuamente, lo más innovador, que le sorprenda, porque cada vez le resulta más difícil excitarse-correrse, empieza a pensar en satisfacerse uno mismo sin pensar en el impacto que causa a su alrededor, hasta el punto de llegar a consumir pedofilia. Como un contenido más, sin más.
A veces no queremos observar las búsquedas de nuestra pareja, porque confiamos en él/ella, no queremos ser controladoras, invasivas etc. Pero también es cierto que ninguno de estos hombres lo hace en la cara de la respectiva parienta, hasta el más inepto para la informática se aprende lo mínimo para borrar rastro. Aunque algunos ni siquiera se molestan en eso, que para eso ya están las hackers como yo.