Hola, chicos. A pesar de que me funasteis mucho cuando conté la primera parte de esta historia, en donde me sentía súper mal porque el chico con el que yo estaba tenía pareja y había compartido fotos con ella feliz en San Valentín, vengo a traeros esta segunda parte, donde he aprendido de vuestros consejos y me he llevado un nuevo palo.
Resulta que un amigo de ese chico, del que yo me he hecho amiga hace poco, me ha contado cosas de él; entre ellas, que es un chulo, que le encanta pavonearse entre sus amigos de las infidelidades que comete y que, por supuesto, no estoy yo sola, sino que hay unas cuantas chicas más.
Por supuesto, este me decía que yo era la única, la única a la que quería, la única que le gustaba y todo.
Pues no es así. He sido engañada y le he pillado en todos sus embustes. Cuando he ido a contárselos, me ha suplicado perdón y una segunda oportunidad, algo que le he dicho tajantemente que no; y no sé de dónde he sacado la fuerza, pero lo he bloqueado.
Ahora mismo estoy fatal, no encuentro consuelo ninguno, pero sé que me voy a sentir mejor y que tengo que ser fuerte.
Teníais razón: la cagué, lo hice muy mal, y os aseguro que he aprendido de este error.
Muchas gracias por leerme.
