Hola, chicos. Ya que vi que el tema estuvo muy, pero que muy comentado, vengo a actualizaros un poquito cómo está la situación con mi hija vegana en casa.
La verdad es que, como os comenté en el post anterior, me preocupaba bastante que la niña dejase de comer por la fiebre que le había entrado por ser vegana. Y, para los más reacios, insisto en que me parece muy bien que quiera seguir esa corriente, pero que a mí no me puede obligar a cocinarle diferente o a que yo me eche una doble carga de trabajo. Si quieres seguir algo, tienes también que ser responsable y apechugar con todo.
Pues la cosa ha estado bastante tensa, porque la niña no quería comer, hasta que hemos tenido que sentarnos con ella, su padre y yo, para hablar seriamente. Y le hemos dicho que no nos iba a importar nada de lo que dijera o hiciera, que tenía que comer lo que había en casa y que, si quería algo, que se lo empezase a cocinar ella.
Finalmente, poco a poco está empezando a hacerse ensaladas, y yo le he comprado algunas cosas como tofu o cierta carne vegana para que se la pueda ir haciendo mientras yo cocino otras cosas. Y, como está poniendo de su parte, aunque sea un mínimo, yo también la estoy intentando ayudar para que no nos tiremos los trastos a la cabeza y esto no sea una guerra continua.
Lleva unos días bastante formal con el tema de las comidas, pero vamos, no sé cuánto le va a durar. Sinceramente, espero de todo corazón que se le pase la fiebre pronto y que vuelva a comer de todo como hacía antes.
Por lo menos, que no se diga que no me he puesto de su parte, porque le he comprado cosas veganas y la ayudo moderadamente en la cocina, pero no demasiado para que aprenda que, si toma una decisión, tiene una consecuencia.
