Ni de broma. No se presta dinero para caprichos, y menos a una persona que no sabe administrarse y que probablemente tenga otras deudas. Qué pida un préstamo o se lo presten sus amigos pudientes. O que no haga un viaje que no se puede permitir, como hacemos todos. Tu dinero es tuyo y no tienes ni por qué justificarte. Y yo me plantearía si quieres compartir tu vida con alguien así, porque con la convivencia o si tenéis hijos en un futuro solo puede ir a peor.