Hace unos días escribí Tiene miedo a ennoviarse y vengo a contaros cómo ha seguido la historia…
Lo hemos dejado, hoy, más bien he sido yo a él, pero estoy destrozada… Odio que duela tanto que te rompan el corazón, pero todo se pasa. No he esperado a septiembre, no podía, me ahogaba. Sentía que estaba continuando con algo que no me hacía sentir bien al 100%, y, si algo he aprendido es que me tengo que sentir bien ante todo. Me duele que haya acabado así, tan rápido, proque tenía esperanzas con él, una parte de mí quería que las cosas con él saliesen bien, aunque otra me decía que no lo iban a hacer.
Él quiere que sigamos en contacto, hablando de vez en cuando y quizá viéndonos alguna vez, pero yo no puedo.
Lo he dejado porque yo no me siento bien teniendo algo entremedias, me estresa y me produce muchísima inseguridad. Creo que decir «somos pareja» solo es una etiqueta, pero al final una etiqueta que te ayuda a definir el tipo de relación que tienes, y nosotros no sabíamos qué teníamos, no éramos amigos, ni follamigos, no estábamos de rollo y, por supuesto, no éramos novios. Llevaba tiempo diciéndoselo, siempre he sido muy sincera con lo que quería y él no ha querido, ni darse cuenta, ni creérselo, ni nada.
Antes de él, en mi anterior relación (sí era una relación de verdad, éramos pareja de verdad, verdadera) me pasé mucho tiempo esperando y esperando, a no se sabe qué y no se sabe cuándo llegaría, no quiero repetir el mismo error otra vez e iba por el mismo camino. Sinceramente, estoy cansada de esperar.
Deseo que la vida le vaya muy bien y que sea muy feliz, le agradezco todo lo que ha hecho por mí durante este tiempo, pero es hora de seguir. Solo espero no ser tan tonta de ir si me dice «ven», solamente espero eso.