Uso ropa de talla grande. Y no la talla grande que te venden como tal en Inditex, sino talla grande real. Son pocas las tiendas físicas que manejan este tipo de tallas y que además que tengan ropa bonita y que se ajusten a un presupuesto de mortal. Así que hace un tiempo que compro en Shein. Sí, lo sé. Fast fashion llevada al extremo, impacto ambiental nefasto y dudosas condiciones laborales. Soy consciente, y es terrible, no me enorgullezco de ello. Pero chicas, tiene ropa que se adapta a mis gustos, está muy bien de precio y sobre todo hay infinidad de tallas. No me frustro cada vez que me pruebo un pantalón, siempre hay opciones para mí. Estaba harta de meterme en un probador y salir con la autoestima por los suelos porque no me cabía prácticamente nada de toda la tienda. Puntualizo que no solo compro en Shein, pero sí mayoritariamente.
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Bien, pues eso me está llevando a verdaderos quebraderos de cabeza con mis amigas. Ya van un par de veces que terminamos discutiendo por este tema. -¡Qué pantalón más bonito! ¿De dónde es?
-Es de Shein.
-Uffff…tía…no compres en Shein…
Y así empiezan los debates sobre la sostenibilidad más intensos que he tenido en mi vida. Que os prometo que lo entiendo, sé que no me van a dar la medalla al ser más sostenible del planeta por comprar ahí, pero además de los motivos que he descrito antes, yo me planteo sinceramente ¿qué las hace tan diferentes? ¿Comprar en Inditex? También es fast fashion, y al igual que en mi caso no creo que vestir ropa cosida en Bangladesh las convierta a ellas en reinas de la sostenibilidad…
Tampoco es una competición, pero ellas compran muchísima más cantidad de ropa que yo, siguen todas las tendencias habidas y por haber. Yo solo quiero vestirme de la forma que me gusta pero sin volverme loca, no soy una adicta a las compras ni lo hago por sistema, me doy algún capricho pero generalmente lo hago por necesidad, cuando toca.
El otro día, salió el tema de la sostenibilidad en una comida. Y claramente, ¿a quién iban a poner de ejemplo sobre lo que no se debe hacer? Daba igual lo que yo dijese. Las críticas iban escalando, dándome 300 opciones para comprar ropa de tallas grandes sin ser Shein (sé que las hay, pero suelen tener precios algo más elevados, Shein es más barata). Estoy harta.
No escribo este texto para que nadie me de la razón. Al revés, corregidme si no la tengo. Pero creo que aunque no soy ejemplo de nada en este caso, tampoco es algo criticable, y menos de una amiga. Quizá si se pusiesen un poco en mi piel podrían entender que es frustrante no poder vestir cómo quieres y de la marca que quieras porque francamente, no puedo, no se me permite por medir más de lo normativamente establecido.