¿Habéis visto esas fotos de los famosos con sus versiones del pasado? Vaya maestría en Photoshop. El artista que las crea se llama Ard Gelinck, y podéis ver sus obras en Instagram, por ejemplo esta:

Soy muy fan de que haya utilizado el personaje de Tootsie para Dustin Hoffman.

El caso es que, al ver a los famosos con su versión de hace tiempo me quedé pensando: «¿Y si eso me pasara a mí ahora mismo?». Es decir, ¿qué haría o pensaría si de repente me encontrase con la Cris de, pongamos, hace diez años?

Pues me explotó la cabeza un poco. Probablemente me la llevaría a tomar un refresco, porque por aquel entonces ella (yo) aún no podía beber alcohol. Y seguro que la Cris del pasado también se pediría un trozo de tarta de un palmo de alto. Yo tomaría un café con leche, en plan «he madurado», aunque no sea verdad.

¿Y si nos hiciesen esa sesión de fotos? Madre mía, ¿os imagináis un photoshoot de estos con vuestra versión más joven? ¿Qué haría la vuestra? La Cris del pasado se estiraría la camiseta para que no se le notasen las boobies ni las lorcitas, aunque fliparía porque la Cris del presente tuviese el doble de tetas y de cadera. También intentaría estar seria para que no se le viese la ortodoncia, pero se echaría a reír al ver lo mucho que me gusta la moda ahora mismo.

Mientras me explotaba la cabeza pensando en cómo sería un encuentro con mi versión adolescente, me he dado cuenta de que han cambiado muchísimas cosas desde entonces. El amor propio es lo principal (aparte de una carrera en veterinaria). Claro, una chiquilla poco popular a la que le habían roto la autoestima en mil pedazos iba a necesitar mucho tiempo para curarse. Pero yo la miraría con orgullo porque sabría que lo iba a conseguir.

¿Y por qué no mirarnos con orgullo siempre? ¡Hemos logrado un montón de cosas!

También me he dado cuenta de que no cambiaría absolutamente nada de la Cris del pasado. Igual pediría que le soltasen del coletero esa melena de león para la sesión de fotos, pero nada más. Y es que nuestro pasado ha construido lo que somos ahora, somos así por las cosas buenas y malas que nos pasan, y por cómo hemos decidido o podido actuar en cada momento. Por eso no cambiaría nada a mi yo del pasado, porque siendo como era entonces ha ido provocando que ahora sea como soy y que os esté hablando así.

Y seguro que la liaríamos parda en la sesión de fotos. ¿Os imagináis? Sería una fantasía.

¿Qué le diríais vosotras a vuestra yo del pasado? ¿Y cómo serían vuestras fotos? Yo creo que saldríamos como personajes de Narnia, o del rollo steampunk. Ah, y le diría que no cenase en aquel sitio chungo del zoco de Marrakech en 2017, que ya me lo agradecería.

Crises del presente y el pasado cuando cogiesen confianza en el shooting

 

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