Planteo este tema sobre planificación familiar y salud sexual porque, cuando lo hablo abiertamente en mi entorno, todos me miran como a una pobre amargada incapaz de sentir placer en las relaciones íntimas. He escuchado comentarios del tipo “Follar con condón es una mierda” o “Yo, para follar con condón, me quedo sin follar”.

Pues sí, amigas, llevo años y años con mi pareja y usamos siempre condón con el único propósito de evitar un embarazo no deseado. Cuando nos hemos planteado usar otra cosa, hemos acabado desistiendo:

  • Pastillas anticonceptivas, parches y similares: ni de coña me pongo a hormornarme ni medicarme sin necesidad.
  • DIU: el de hormonas, descartado. El de cobre sí podría usarlo, pero me han dicho dos cosas: 1) que con reglas abundantes no siempre está recomendado, y 2) episodios de mareos y desmayos en clínica durante la implementación.
  • Condón femenino: barato no es.
  • Cirugías: no hay hijos en perspectiva, pero aún nos vemos jóvenes para eso.

Sentimos más sin condón, obviamente. Así que, de cuando en cuando, hay metiditas previas mucho antes de la explosión final, ya me entendéis.

Solo una amiga enfermera, que también lleva muchísimo con su novio, me dijo una vez que, en realidad, el condón es lo mejor. Su efectividad es muy alta para la anticoncepción y, además, evita riesgos como los del embarazo ectópico que presenta el DIU. Al margen de su opinión, todos los demás se echan las manos a la cabeza.

urgencias condón

¿Cómo folla la gente?

Ya que veo a la gente tan dispuesta a cuestionar mi satisfacción sexual, abro un melón: ¿cómo folla el personal? Y, sobre todo, ¿por qué lo hace así de MAL? Me explico.

Lo primero es que me da que todo este cuestionamiento del condón tiene un tufo falocéntrico que tira para atrás. ¿Sabrán los tipos que dicen “Yo, si es con condón, no follo” que hay maneras de sentir placer más allá de la penetración? Dime que te importa un pie el placer femenino sin decirme que te importa un pie el placer femenino.

Pero es que, además, ¿quién dice que no es placentero con condón? Abajo ya la tiranía de los chantajistas que dicen cosas del tipo “Esta noche sin condón, nena, que quiero sentirte”. Confieso que me gusta más sin condón, vale, pero tampoco es que cuando lo usamos me esté arañando por dentro, como si estuviera hecho de alambre. Notamos menos, pero sí notamos. A mí no me preocupa mucho porque soy radicalmente clitoriana externa, y mi pareja vive en paz con esta leve reducción de sensibilidad.

Por otro lado, preguntaría a cada una de mis amigas qué tipo de medio anticonceptivo usan y por qué. Puedo dudar, y dudo, de que todas las que toman pastillas solo por no concebir, y no por un problema hormonal adicional, lo hagan 100% de motu propio y pensando exclusivamente en su placer. Meterse una bomba hormonal diaria solo por evitar que su marido se ponga condón también es género. Las mujeres asumen una carga muy descompensada y desproporcionada cuando se introducen métodos anticonceptivos más allá del condón, eso se sabe.

Me pregunto también hasta qué punto influye el porno en esto de la demonización del condón. Claro, queda muy poco estético estar en el lío y tener que pararte a ponerte la gomita, ¿verdad? A las chicas de esas grandes obras audiovisuales las penetran por todos los orificios de su cuerpo con una protección que ni se ve (porque, probablemente, ni siquiera existe), y eso se ve tan excitante en pantalla que lo quieres reproducir en tu cama. Los ideales de sexualidad y placer que absorbemos desde que somos muy jóvenes también serían algo a cuestionarse seriamente.

Al final, llego a una conclusión: sí, diré alto claro que uso condón después de tantos años a la gente de confianza que me pregunte. Quien me diga que por qué, si el condón es una mierda, tal vez se merezca una turra sobre las dinámicas sexuales desiguales en pareja y el peso de los roles de género. Con suerte, evitará cuestionar mi placer la próxima vez.