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  • Querido diario

    Trastorno Obsesivo-Compulsivo: mucho más que manías

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    Cuando se habla del TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo), todos pensamos en gente como Sheldon Cooper en Big Bang Theory o Monica Geller en Friends: raritos maniáticos, obsesionados con la limpieza. ¿Os acordáis de Jack Nicholson en Mejor Imposible? ¿Ese señor insoportable que no podía pisar las líneas del suelo y les hacía la vida imposible a sus vecinos? La representación de los trastornos mentales en el cine deja mucho que desear. En el mejor de los casos las personas con TOC son seres que no hacen más que incordiar a los demás con sus manías. Pues os voy a contar una cosa: el TOC es un trastorno de ansiedad que hace que la vida de los que lo sufren sea un verdadero infierno. Ahora ríete.

    tv friends rachel green monica geller

     

    Las personas con TOC, obviamente, tienen obsesiones pero no se obsesionan con pensamientos bonitos y se pasan el día saltando de felicidad, no. ¿Sabes ese pensamiento terrible que a veces te cruza la cabeza? ¿Como pensar que alguien a quien quieres podría tener un accidente de coche o ponerse enfermo? Lo piensas y te olvidas. Una persona con TOC se obsesiona. El pensamiento se repite constantemente a todas horas y cuando menos quiere pensar en ello, peor. Se llaman pensamientos intrusivos y les causan una ansiedad enorme por mucho que sepan que no tienen ningún sentido. El TOC toma el control de sus cabezas y aunque saben que lo que están pensando es absurdo (o que es a causa del TOC) les sigue asustando. Antes de estar diagnosticados con TOC incluso pueden llegar a pensar que es un pensamiento y una preocupación totalmente normal.

    Y luego están las compulsiones, esas acciones que “tienen que hacer” para hacer que las obsesiones desaparezcan. Como por ejemplo, comprobar una y otra vez si la llave del gas está cerrada o si han desconectado la plancha del pelo porque si no sus vecinos y sus gatas van a morir en una explosión/incendio. Incluso hay compulsiones que no se ven, como contar silenciosamente dentro de su cabeza cuando hacen algo. Sin embargo, estas comprobaciones y rituales son solo un alivio temporal porque si el TOC no se trata, las obsesiones volverán una y otra vez.

    El TOC es como tener un alguien haciéndote bullying dentro de tu cabeza y que nadie más puede ver.

    El TOC es como tener un alguien haciéndote bullying dentro de tu cabeza y que nadie más puede ver.

    El TOC no es gracioso porque no deja que los que lo sufren vivan tranquilos porque normalmente están demasiado preocupados por los malditos “y si…” y pensando en todas las cosas horribles que les podrían pasar en la vida. Porque creen que si piensan cosas, pasarán. Como pensar que ojalá se estrellase el avión de un jefe al que odian y acto seguido tener un ataque de ansiedad porque creen que eso iba a ocurrir realmente. Sí, así de divertida es la vida de alguien con TOC:

    • no ver películas de miedo porque crees que van a ocurrir de verdad
    • pensar que algo malo ha ocurrido cada vez que alguien te llama por teléfono (porque si no fuese algo malo te llamarían al Whatsapp)
    • no hacerse tatuajes porque piensas que te infectarás de VIH o hepatitis
    • no poder follar tranquilamente porque puedes coger miles de enfermedades
    • observar cada movimiento de la enfermera que te va a hacer un análisis para asegurarte de que la jeringuilla no está usada
    • cruzar la calle pensando “si el semáforo se pone a parpadear cuando esté a la mitad quiere decir que (insertar algo malo) pasará”
    • tener pensamientos horribles como que puedes dejar caer a tu bebé al suelo
    • pensar que el teléfono está llamando a la persona exacta a la que estás criticando en ese momento
    • tener ganas de ordenar la casa de otras personas porque las cosas no están colocadas en el orden “correcto”
    Es como un disco rayado. Los pensamientos aparecen en tu cabeza, se quedan ahí y se repiten una y otra vez.

    Es como un disco rayado. Los pensamientos aparecen en tu cabeza, se quedan ahí y se repiten una y otra vez.

    Tienen miedo a coger alguna enfermedad incurable (y luego transmitírsela a la gente a quien quieren), miedo a soltar un insulto en la situación más inadecuada, miedo a hacer daño a los demás porque han sido descuidados, obsesionarse con que todo sea simétrico o siga un orden determinado, no poder tirar cosas porque “¿y sí luego las necesitan?”, preguntar a los demás continuamente su opinión sólo para asegurarse de que todo va bien. Y así. ¿Suena divertido?

    La buena noticia es que hay tratamiento, hay terapias, incluso medicación en los casos más graves. Pueden llegar a ser muchos años hasta que llevar una vida más o menos tranquila y el TOC solo se cura totalmente en un 20% de los casos pero reconocerlo y saber cuándo está actuando hace la vida mucho más fácil. Una pregunta que se repite con frecuencia es “¿Pero estaré toda mi vida así?”, la respuesta es sí y noEl TOC se considera una enfermedad crónica, que siempre está ahí, pero es posible convivir con ella, tenerla bajo control y SER FELIZ. De verdad, se puede.

    Para más información y una lista de síntomas, clicar aquí. Si crees que podrías tener TOC, no dudes en buscar ayuda y acudir a un psicólogo especializado.

    Imágenes || The Mighty

     

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de Agnes Deer

    Escribo sobre moda y feminismo desde Madrid . Mother of cats. Devora-libros amante de los labios rojos, viajar acompañada y beber café con bien de azúcar. Feliz a tiempo completo.

    

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