autoestima
  • Querido diario

    Volviendo contigo

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    Había olvidado cómo te brillan  los ojos. Lo sincera que es tu mirada. Tenía muchas ganas de volver contigo.

    ¿Sabes que he estado muy triste sin ti? Aún recuerdo como me dabas ánimos cuando las cosas se torcían. Contigo no sabía lo que era la soledad. Echaba de menos pedir la comida de nuestro restaurante favorito. Esperar con ilusión el momento de llegar a casa para ver un episodio de tu serie favorita. Era tan emocionante. El capítulo terminaba y te quedabas sorprendida, con los ojos muy abiertos y cara de emoción. Te faltaba tiempo para ver otro aunque sabíamos que al día siguiente te caerías de sueño en el trabajo.

    Me gustaba ver cómo te arreglabas con esmero para salir de casa. Todos los días tenías una cita importante contigo misma y con el mundo. Cada momento era bueno para sacar tu mejor cara, tu mejor sonrisa y tu mejor imagen.

    Echaba de menos verte contar las horas apurada. Nunca tenías suficiente tiempo para hacer todo lo que querías hacer. Salir del trabajo corriendo para llegar a las clases de baile. Llegar a tu apartamento y entrar en la ducha corriendo. Hacer malabares para quedar con tus amigas y hacer la compra. Querías hacerlo todo, comerte el mundo.

    No sé cómo nos pudimos separar. Jamás pensé que pudiese olvidarme de ti. Otra persona se metió en el medio. Llegué a quererla tanto que olvidé quien eras, y lo importante que eras para mí. He pensado que no tenía amor suficiente para los dos, pero me equivoqué. Sí lo tenía, y jamás debí dejar que me arrancaran todo para no darme nada. Te aseguro que pase lo que pase no nos separaremos más, que ya siempre estarás en mi corazón.

    Y es que había olvidado cómo te brillan los ojos. Lo sincera que es tu mirada. De verdad, tenía muchas ganas de volver contigo.

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    Ella cogió un pintalabios del neceser de su tocador y se lo pasó cuidadosamente por los labios. Entre la dependienta y ella habían elegido un color perfecto. El verano terminaba y empezaba otra vez el otoño. “Todo finalmente termina, hasta lo que parecía que nunca iba a tener fin” pensó. “Pero siempre que algo acaba, algo nuevo comienza”. Se miró por última vez en el espejo y sonrió. Una nueva etapa acababa de empezar.

    Tamara Mata

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    Este post está escrito por un colaborador puntual de WeLoversize. Si tienes algo interesante que contarle al mundo, puedes enviarnos tu textos y propuestas a [email protected]

    

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