5 mujeres nos cuentan por qué dejaron de tener sexo con sus parejas
El sexo sin amor es posible, pero ¿qué hay del amor sin sexo?
Como con todo, dependerá de las personas y del tipo de relación que tengan. Habrá quien no conciba una relación sin sexo y habrá quien no le dé la más mínima importancia.
Sin embargo, la falta de intimidad puede convertirse en un problema si esta representa una novedad. Es decir, si lo que ocurre es que la frecuencia de las relaciones sexuales desciende drásticamente, o incluso llega a desaparecer por completo.
Los motivos para que esto suceda pueden ser muy variados y aquí vamos a exponer los testimonios de 5 mujeres que nos cuentan por qué dejaron de tener sexo con sus parejas:
- MATERNIDAD RECIENTE. Al principio le echamos la culpa al postparto, pero los meses pasaban y nosotros seguíamos sin recuperar la vida sexual. Desde que di a luz hasta que me incorporé a trabajar lo habíamos hecho un par de veces. Con resultados penosos, además. Y después fue aun peor. La rutina del día a día me dejaba k.o., dormía muy poco y lo que menos me apetecía cuando me metía en la cama era follar, francamente. Estuvimos casi un año sin sexo, pero más o menos por el primer cumple del niño algo cambió y volvimos a ser los de antes.
- DESAMOR. En nuestro caso fue algo tan paulatino que, para cuando nos dimos cuenta, no recordábamos cuando habíamos dejado de acostarnos. Y nos dimos cuenta también de que no nos echábamos de menos en ese sentido porque tampoco lo hacíamos en ningún otro. Estábamos juntos por pura inercia. Todavía nos comunicábamos, hacíamos vida familiar y esas cosas, pero no nos tocábamos, no nos besábamos. Éramos compañeros de piso. Se nos había acabado el amor, de tanto usarlo o por lo que fuera y el primer síntoma fue el de la ausencia de sexo.

- INSEGURIDAD. Yo tuve que tratarme con una medicación que me hizo subir de peso tan rápidamente que no fui capaz de asumir los cambios en mi cuerpo. Empecé a evitar desnudarme delante de mi chico, a hacerlo con la luz apagada, a dejarme la parte de arriba puesta para que no me viese la barriga… Pero daba igual, lo pasaba fatal. No paraba de pensar en que seguro que ya no le gustaba como antes. En que en esa postura se me marcaban las lorzas. Y mil movidas más. Llegué a un punto en que rehuía los momentos de intimidad y mi chico llegó a otro punto en el que dejó de buscarme.
5 mujeres nos cuentan por qué dejaron de tener sexo con sus parejas
- DEPRESIÓN. A raíz de una mala racha laboral, mi marido empezó a estar siempre desanimado, apático y sin energía. Estaba permanentemente de mal humor y muy irascible. Era el típico hombre que siempre estaba dispuesto para un revolcón y, de pronto, no solo no era proactivo, sino que me rechazaba. Finalmente fue diagnosticado de depresión y, aunque fue duro y llevó su tiempo, consiguió recuperarse y volver a ser el que era, en todos los ámbitos.

- DOLOR. Pues mi novio y yo éramos los dos muy fogosos y supercompatibles en la cama, así que cuando empecé a notar que no lubricaba con normalidad, me preocupé un poco. Pero me dio vergüenza comentarlo con alguien y simplemente comencé a usar lubricante. Lo malo fue que, además de la sequedad, con el tiempo empecé a sentir dolor con la penetración. Y, con más tiempo, pasé directamente a evitar el sexo, porque, lejos de ser placentero, era un verdadero sufrimiento. La sola idea de tener relaciones me daba ansiedad. Gracias al cielo un día decidí ir al médico, por lo visto lo que me ocurría se llamaba vaginismo por dispareunia. Cosa de la que no había oído hablar jamás, pero que casi se carga mi relación.
Y tú ¿has pasado por algún bloqueo sexual?
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