Lifestyle

A la mierda la Operación Bikini

La vida me ha enseñado que las cosas no son lo que parecen. Como las tortitas de arroz que tienen chocolate por encima pero saben igual que un paquete de folios. Pues lo mismo.
Somos seres complejos llenos de contradicciones. Por ejemplo yo, que quiero hacer dieta pero también quiero un bocadillo de Nocilla. Pensad que llevo 3 días sin salir de casa y voy a salir sólo para comprar galletitas. No es fácil ser gorda. Y en el camino nos tropezamos siempre con la dieta. Sobre todo de cara a la Operación Bikini.
Y esto es en realidad bastante complicado de hacer si eres una persona normal de a pie. Porque tienes la resaca de las navidades nada más empezar el año, seguido de Carnavales, después Semana Santa, ferias, fiestas patronales, cumpleaños, los cocidos de la abuela y te plantas en mayo pensando que tu operación Bikini va a ser guardar el bikini en el armario o empezar a vestir con túnica. Rosalía tan de ganar Grammys y yo de ganar kilos…
Soy una mujer intensa que se ha hecho a sí misma a base de ver telenovelas como Rubí, Gata salvaje o Amarte así Frijolito. Y he aprendido que ¿qué necesidad hay de llorar pudiendo comer Nutella a cucharadas? Amigas, no dejéis que las lágrimas os impidan ver la alacena del chocolate. Y pensar que hay gente que se da masajes con el chocolate en vez de comérselo. Aunque pensándolo bien hay formas de comer chocolate que no engordan.
Y os comento que yo siempre hago espaguetis para dos con la intención de guardar para el día siguiente. Y como la intención es lo que cuenta, luego no pasa nada si me como la olla entera. Soy ese tipo de persona que disfruta comiendo. ¿Que celebro algo? Me lo como. ¿Que tengo un drama? Patatillas para el disgusto. ¿Que veo una peli? Sólo tengo que estar 2 horas en el cine pero llevo escondida comida suficiente para sobrevivir 3 días en Sierra Nevada. Y reconozco que alguna mañana de resaca (y sin resaca) me podríais encontrar mirando la web de domino´s pizza. Y creo firmemente que la masa cruda de croquetas debería ser un plato en sí mismo.
Pero a pesar de todo me decido a empezar la dieta. ¿Y sabéis lo que es la dieta? Dieta es preguntarse todo el rato ¿he cenado algo? Es comer una ensalada y sentirte como Maradona echando el partidillo contra la droga. Es levantarse de la siesta a una hora que es demasiado tarde para merendar y demasiado pronto para cenar. Dieta es tomar una sopa de cebollas imaginando que es un plato de lentejas con chorizo.
Y si además estás triste tu dieta funciona tal que así:
– Día 1) Nada
– Día 2) Un Yogur
– Día 3) Dos cajas del combo de Telepizza y 4 tronkomoviles…
No hay palomitas para tanto drama, amigas. La vida es una constante trampa para gordas.
Ojalá todo fuera tan fácil como colapsar Windows. Pero no lo es. La vida no la he inventado yo. Así que amigas, yo creo que este año voy a cambiar la Operación Bikini por la Operación mantita del sofá, que me va a hacer más feliz. Ahora mismo ni confirmo ni desmiento que esté desayunando Nesquik con unas Lays Campesinas. A no ser que seáis los de Lays y queráis darme algún regalito, entonces os lo confirmo.
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@LuciaLodermann
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