Existen días en los que el mundo fuera de casa parece ser estresante y solamente hace falta tener donde pasar un momento de descanso. Invertir en colchones de calidad es un acto de autocuidado, ya que no existe mejor forma de gestionar la ansiedad que con un sueño reparador en un sitio confortable.
A continuación, se muestra cómo modificar una habitación para que se convierta en un sitio seguro para sentirse cómodo. Reformar un cuarto y que sea un refugio no es solamente un lujo, sino una forma de conservar la salud mental.
¿Qué función tiene el orden y el minimalismo?
Lo primero que se tiene que tomar en cuenta a la hora de reformar una habitación es lo que debe tener para que se sienta como un sitio de despeje de los problemas del día a día. No es contar con un cuarto de lujo, sino generar un ambiente que permite a la mente estar despejada.
La falta de orden puede causar cansancio mental en las personas. Al dejar atrás todo lo que no es necesario, la energía fluye con mayor intensidad. Elegir texturas suaves, mantas de algodón y maderas claras invitarán al tacto.
Iluminación que relaja la mente
La luz es una especie de interruptor de emociones. Si se quiere crear un refugio de paz, las luces blancas de los hospitales no deben estar presentes. El secreto está en conseguir iluminación cálida y enfocada; por ejemplo, las lámparas de sal, velas de soja o guirnaldas con luz tenue generan un estado de ánimo relajado en solo segundos.
Cuando llega la noche, el cuarto tiene que enviarle al usuario una señal de que es momento de disminuir el ritmo cardíaco y descansar.
Generar un espacio alejado de la tecnología
Para que un cuarto sea un refugio de autocuidado, es clave tener limitaciones con la tecnología. Las luces azules que emiten los dispositivos inteligentes reducen la melatonina y mantienen al cerebro despierto.
Por ello, se debe generar una estación de carga para hacer actividades tradicionales, tales como leer o hacer escritura terapéutica. Esto permitirá convertir la cama en un espacio sagrado para descansar.
El papel de las plantas para un descanso mejor
No existe nada que mejor conecte con el ser humano que la naturaleza. Agregar plantas a una habitación no solamente permite que el aire que se respire se sienta más puro, sino que disminuye el cortisol, la hormona que se encarga del estrés.
Especies como la sansevieria o espatifilo sirven para estos sitios de descanso, convirtiéndolos en un lugar de autocuidado al dormir. Tener algo con vida cerca permite conectar con la realidad y alejarse de las pantallas.
Crear una habitación que se convierta en un espacio de autocuidado es reconocer que la paz es importante. Al prestar atención a los detalles, comenzando por la calidad del descanso hasta el aroma en la entrada, se crea un sitio de bienestar emocional. No hace falta hacer reformas de lujo, solamente tener la intención de transformar el espacio con cariño para cuidarse a sí mismo. El cuarto es un templo, por lo que cuidará a quién esté adentro si recibe el mismo trato.