Siempre he llenado mis vacíos con comida. Me aburro, como. Estoy triste, como. Estoy contenta, como. Estoy nerviosa, como. Tengo una cena con amigos, no como…
Todo empezó cuando me puse a dieta. Ya no podía llenarme con comida basura, así que esos vacíos salieron a la luz y empecé a tener ataques de ansiedad.
Es una situación MUY incómoda (vaya, una putada) para el que la sufre pero os puedo asegurar que se puede salir de ahí o por lo menos mejorar. ¿Qué hice yo? Bueno, en primer lugar, pedir ayuda a una profesional y, luego, empezar a luchar.
Algunos consejillos basados en mi experiencia personal:
–Conócete a ti misma
Esto me ha servido para comprender lo importante que es escucharse a una misma. Pregúntate a diario: qué cosas me apasionan, cuáles son mis hobbies, qué ropa me quiero poner, qué opino yo de este tema…
–Haz las cosas que te gusten siempre que puedas
Pinta, canta, baila, lee, sal de compras, escribe, vete a la pelu, cocina, queda con tus amigas, viaja,… Haz lo que quieras, pero siempre pensando en lo que TÚ quieres hacer. Llena esos vacíos del día a día, con cosas pequeñitas que te satisfagan.
–Deporte
Sí, el deporte viene muy bien para calmar la ansiedad, para mejorar tu estado de ánimo y mejorar la salud mental. No hace falta que te machaques. Yo salgo a andar, a hacer rutas por el monte… Como mucho, correr 10 mins. Enseguida notas cómo te vas liberando de lo negativo.
–Conoce a gente nueva
Siempre viene bien socializarse. Ampliar tu círculo, te permite vivir nuevas experiencias, aprender de otras personas.
–Haz cosas después del trabajo
Si tu trabajo no te gusta y vas del trabajo a casa y de casa al trabajo, esto no hace más que llenarte de insatisfacción y hace que ya no quieras ni levantarte de la cama. Por eso, si tienes la oportunidad, una opción es apuntarte a algún curso. Algo divertido que te llame la atención, cualquier cosa… Salsa, cocina, tocar la batería, hacer voluntariado. Si no puedes, llega a casa y ponte música, canta, baila, haz el tonto.
–Enfréntate a tus miedos
¿Que te dan miedo las alturas? Pues enfréntate a ello. ¿Que te da miedo volar? Pues vuela. ¿Que te da miedo entrar sola a un bar? Pues entras tú sola y te tomas un vinito. Porque enfrentándote, ves que eres más fuerte de lo que piensas.
–Tener sexo
Qué bien vienen esas caricias, esos orgasmos y esos juegos. Lo sensitivo te ayudará.
–Si no te gusta tu trabajo, cámbialo
En mi caso, estudié una carrera que no me gusta y mi trabajo no me llena. Así que ahora me he puesto a estudiar a distancia lo que realmente me apasiona. Lo importante es luchar por conseguir nuestros sueños.
Estos son algunos de mis pequeños consejitos que a mí me están ayudando bastante. Sobre todo, si hay alguien ahí pasando por lo mismo que yo, no te quedes en casa, no dejes de hacer algo por miedo a la ansiedad, no dejes que esto te frene. Es casi una suerte que nos pase esto porque, a partir de ahora, nuestra vida va a mejorar y vamos a aprender a escucharnos.