Aunque pareca mentira, llevamos ya un mes de otoño. ¿Flipando? Yo también. Y como empieza a hacer cierto fresquete/rasca del demonio, nuestras mascotas se preparan para el invierno. Porque winter is coming, eso es así y los gatos y perros lo saben.

Y como soy mother of cats además de veterinaria, puedo contaros unas cuantas cosas que les pasan a los felinos durante esta estación y cómo cuidarlos. ¿Empezamos?

Veréis, los gatos en otoño mudan el pelaje. Esto significa que dejan caer el pelito fino y fresquito veraniego, y lo van sustituyendo por una capa más densa y abrigada. Esto es muy necesario para ellos, porque así se protegen del frío, pero tenemos un par de puntos débiles:

  1. Pierden mucho pelo y son de limpiarse muchísimo, así que tragarán un montón.
  2. Sus defensas bajan a causa de estos cambios. Al tener menos pelo son más sensibles al frío, y pueden pillar el típico resfriado de vuelta al curro, o tener parásitos más fácilmente.

(Este gif es épico)

Por eso, aquí tenéis…

Consejos para ayudar a los gatos en otoño

  • Lo mejor para ayudarle con la muda de pelaje es cepillar al gato todos los días. Si tenéis suerte, vuestra mascota será como mi Misifú y adorará el peine. Si no… Vais a tener que acostumbrarlo. Además, si es de pelo largo debe ser peinado durante todo el año, las rastas no les quedan demasiado bien y son un problema de higiene.
  • Para el pelo que se trague (porque se lo va a tragar aunque lo peinéis) se le puede dar malta para gatos, ayuda a que las bolas de pelo no se queden en el estómago y circulen por sus pequeños intestinos. Si se acumulan bolas de pelo en el estómago, el gato las vomitará o se le puede obstruir la circulación del alimento. Poca broma con esto.

  • Para evitar problemas de enfermedades, procurad tener las vacunas y desparasitaciones al día. Vuestro veterinario os podrá decir si necesita alguna vacuna nueva. Además, dependiendo de la forma de vida del gato se deberá desparasitar más o menos frecuentemente. Podéis preguntarle también a vuestro veterinario, seguro que os explicará de maravilla. Y, desde luego, ante cualquier indicio de enfermedad, llevad a vuestro colega felino al médico.
  • Como nos pasa a nosotros, al bajar las defensas pueden resfriarse con más facilidad. Sin embargo, el tema de los complejos vitamínicos y actimeles y cosas de estas no está tan de moda en la comunidad gatuna. Por eso, cuidar la alimentación, que el pienso sea completo y aporte los nutrientes esenciales, es lo más importante. Y ojo también si vuestro gatete pasa de cachorro a adulto o de adulto a sénior, porque cambian sus necesidades nutricionales. Una vez más, interrogad a vuestro veterinario de confianza.
  • Y algo crucial que tendréis que revisar con el cambio de estación: ¿el gato tiene un sitio cómodo y abrigado para dormir? Es muy necesario que tenga un buen lugar para refugiarse del frío.

Hay que cuidar de los gatos durante todo el año, pero estas cositas se deben tener en cuenta especialmente ahora. ¿Qué me contáis, ya os habéis preparado para el frío? ¿Y vuestro gato?

 

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