Que fumar es veneno es algo que sabemos todos. Los no fumadores lo sabéis, y aunque no os lo creáis, los fumadores también estamos al tanto de ello.
Sin embargo, creo que a el 100% de nosotros, en algún momento de nuestra vida, alguien nos ha ofrecido un piti. Muchos, entre los que me incluyo, nos encendimos uno por encajar, por chulos, o por idiotas. Y ya, después de uno, vino otro, y otro más, y otro. Sin pensar en las consecuencias.

Total, que, 25 años más tarde, y más pitis de los que me gustaría admitir, decidí que ya era hora de dejarlo. No pensé que sería capaz, pero aquí estamos. Cuatro meses sin haber probado un cigarrillo. Cuatro meses, diecisiete días, once horas y cuarenta y tres minutos para exactos. ¿Pero quién lleva la cuenta?
Yo pensé que serían todo ventajas. Al fin y al cabo, todo el mundo habla de los beneficios de dejar de fumar. Pero dejadme que os cuente como está yendo la cosa de momento:
- Mejora la salud respiratoria: dejar de fumar reduce el riesgo de enfermedades respiratorias y mejora la capacidad pulmonar.
En mi caso he mejorado tanto, pero tanto, tanto que después de cinco años evitando el covid, lo hemos cogido tanto yo como mi marido. Una fiesta me monto atendiendo a los peques, teniéndolos entretenidos, atendiendo al marido moribundo (porque para mí la vida sigue, pero mi marido deja de ser padre para convertirse en enfermo) e intentando sobrevivir.
- Mejora el sistema inmune: menos probabilidad de enfermar.
Como siempre, las estadísticas en mi contra. Después de años sin casi pasar por el médico, ahora casi me he mudado a vivir allí. En estos meses, a parte del covid, se me ha reactivado el herpes que tenía en el labio, dormido durante los últimos años, y ahora parezco Carmen de Mairena; y he pillado una infección de oído. Si esto pasa con menos probabilidades de enfermar, ¡ni me quiero imaginar lo que pasaría si vuelvo!
- Disminuye la probabilidad de lesiones, roturas óseas y problemas musculares: Se ha observado que las personas fumadoras tienen una mayor tendencia a padecer fracturas y roturas óseas o de lesiones musculares, y a su vez suelen tardar más tiempo en recuperarse.
Bueno, pues de momento llevamos un ataque de lumbago que me ha dejado casi una semana KO, y una luxación en la muñeca que no se ni como ha pasado, pero que duele que te cagas.
Para rematar un poco, por culpa de mi mala cabeza tengo los dientes fatal. Pues hace dos meses me tuve que quitar otro. Una cosa que siempre me han dicho y que nunca he cumplido ha sido no fumar durante las siguientes 48-72 horas, a riesgo de que se infecte el hueco que deja la extracción. Siempre me he encendido un piti nada mas salir del dentista y no ha habido ningún problema. ¡Adivinad a quien se le ha infectado el hueco, la encía y el resto de la boca tras una extracción dental y sin fumar!
- Y mi favorito de todos: mejora la economía
Si me hubieran dado un euro por cada vez que alguien me ha dicho que con el tiempo que llevo llevaba fumando, ahora podría comprarme un Ferrari, no tendría uno. ¡Tendría media docena!
Aquí seguimos, cuatro meses y mi cuenta tiene exactamente cero euros más que antes. Vamos, que al ritmo que llevo en 10 años me llega para comprarme un micro machine, porque va a ser lo más cerca que voy a estar de un coche nuevo en un futuro próximo. Aunque igual influye el estar gastándome el sueldo en comida a domicilio porque no me queda energía ni salud para cocinar.

En fin, de momento seguiremos escuchando las recomendaciones oficiales de expertos que dicen que dejar de fumar es bueno. Aunque sabiendo que dejar de fumar aumenta la fertilidad, y que fumando tuve mellizos, quizá debería de engancharme otra vez como un mono, ¡porque más hijos a mí sí que no!…
Andrea M.