Ayer quedé con un chico con el que llevaba tiempo hablando. Nos conocimos por unos amigos en común e intercambiamos los WhatsApps esa misma noche. Durante una semana hemos estado charlando sobre absolutamente todo, y por fin quedamos a solas.
Tomamos una cerveza en una terraza y después fuimos a un japonés. La cita ideal, sin duda. El caso es que cuando salimos del restaurante, él me besó, me acompañó a casa y yo le invité a subir. Me acosté con él en la primera cita.
Cuando se lo conté a mis amigas, un par se escandalizaron. “Pero si no le conoces de nada, tía. Podía haberte matado.”, dijo la más dramática. Yo me acordé de su exnovio. Estuvieron juntos durante 4 años y ella acabó con una ETS porque el se había follado a media oficina. Si un tío es un cabrón, te hará daño independientemente de si le acabas de conocer, o si lleváis juntos años.
Me puse a pensar sobre lo mal visto que está follar en la primera cita y acabé acordándome de todos aquellos tíos con los que no me acosté porque pensaba que “esperando” o “haciéndome la difícil” les iba a gustar más. Sí, era una cría cuando pensaba eso, pero hay gente con 30, 40 y 50 años que sigue creyendo lo mismo.
Hoy he vuelto a hablar con el chico de la cita y hemos quedado otra vez, y yo me alegro de mi decisión de acostarme con él. Me apetecía, me sentí cómoda y decidí invitarle. Por eso para mí, queridas sirenas, el esperar para follar se va a acabar.

No quiero seguir perpetuando el mito machista de que las mujeres debemos ser castas, puras, virginales y difíciles. Quiero hacer lo que me salga del higo, quiero echar un polvo cuando y donde quiera, quiero vivir mi vida sin sentirme juzgada o culpable.
Sé que me romperán el corazón, sé que pasarán de mí, sé que otros se pillarán y yo tendré que pasar de ellos. Soy consciente de todo lo que puede pasar, pero es que el amor y las relaciones esporádicas son así. No puedes evitar sufrir por hacerte “la estrecha” (asco de expresión). Así lo que consigues es posponer el sufrimiento.
Ojo, entiendo que algunas personas prefieren esperar para follar porque necesitan conocerse mejor y me parece fantástico. Con esto quiero decir que hagáis SIEMPRE lo que vuestro cuerpo os pide. No os forcéis a tener relaciones para complacer a la otra persona, pero tampoco os reprimáis por miedo a sufrir. Actuad según vuestros principios, que es lo único que tenemos.