En mi grupo de amigas, dos de ellas son pareja. Hace unas semanas nos comentaron que habían hecho el método ROPA para ser ambas las madres biológicas. Todas estábamos locas por pasarles las cosas más caras: cuna de colecho, porteo, bañera… Pero nos frenaron. Antes de que su bebé llegase al mundo, necesitaban hacer unas obras en casa y no querían trastos por el medio. Lo entendimos perfectamente.
Testimonios reales en whatsapp
Como todas tenemos hijos pequeños, casi nunca vamos a casa de las demás. Diría que la última vez que pisé su casa fue hace cinco años. Ayer, como tenía el día libre, aproveché para pasarme por si necesitaban ayuda en la famosa obra. Llamé y me dijeron que podía subir, aunque que no me asustase porque el piso estaba “patas arriba”.
“Patas arriba” es una metáfora muy light para el síndrome de Diógenes que compartían. Es indescriptible la situación. Está embarazada de seis meses y la única opción viable parece ser tirar una cerilla y que el seguro se encargue de todo.
En seis meses solo habían «preparado» la cocina. Todas las paredes de la casa estaban negras, y cuando digo negras, es por la humedad. Se veían las gotas de agua resbalando por la pared. Les pregunté si ponían el deshumidificador y me soltaron que «no siempre, porque no es bueno respirar ese aire». Claro, sin duda es mejor respirar el ambiente de una cueva prehistórica.
En ese mismo momento me ofrecí a bajar al supermercado a comprar guantes, lejía y mopa para echar una mano. Se negaron. Dijeron que aún tenían tiempo, que total les quedaban tres meses para limpiar, levantar la pintura, pintar de nuevo y montar muebles.
No puedo obligarlas a que acepten mi ayuda, pero me pongo mala cada vez que pienso en dónde va a nacer ese bebé. Me reconcome la relación que tenemos: sé que si doy un aviso a las autoridades o si se lo digo al resto del grupo para que las visiten, sabrán perfectamente que he sido yo. Siento que no puedo aguantar tres meses así. No se me ocurre ninguna forma sutil de que acepten mi ayuda antes de que sea demasiado tarde para ese recién nacido.
Envía tus movidas a [email protected]
