Resulta que, sin darme cuenta, me he hecho mayor. No se en que momento ha pasado, pero es así.
Ha entrado un chavalillo nuevo a mi empresa lo suficientemente joven para ser mi hijo. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Si hasta ayer, yo solía ser la más joven en un trabajo nuevo, clase o actividad. ¡Ahora resulta que los recién graduados bien podrían ser hijos míos!
Y este chavalín, resulta que nos ha dicho que el whatsapp es para viejos. Que está demodé, que es como mandar señales de humo.

En mi trabajo somos poquitos, y hacemos diferentes días/horas muchas veces, así que tenemos un grupo de whatsapp para comentarnos cosas. Que si hoy no voy que el crío está malo, que si hoy llego tarde que me duele un pie, que si he dejado donuts escondidos, son míos, no os los comáis. Cosas de esas.
Cuando entró a trabajar, le dijimos de añadirle al grupo, pero nos dijo que no usaba whatsapp, no lo tenia ni en el teléfono. Ya se que yo soy bien torpe con estas cosas, pero ¿no viene instalado ya de fábrica?
Aquí mi compañero el yogurín dice que eso solo lo usan los viejos. Que las nuevas generaciones usan SnapChat en cuenta. ¿SnapChat? ¿Pero esa no es la app en la que mandas una foto que solo puede verse una vez? A lo que llegue la hora en la que he quedado con alguien, se me ha olvidado dónde y ya no puedo leer el mensaje otra vez. Lo veo mala idea.
Aunque claro, igual es que es verdad lo de que me hago vieja. La memoria y esas cosas que ya van fallando.
Por lo visto, las nuevas generaciones vienen pisando fuerte, y hasta tienen una prueba que determina tu edad dependiendo de qué red social es tu favorita.
Facebook: eres viejo, anciano casi. Retírate ya.
Instagram: estás en el limbo. Viejoven que le llaman ahora.
TikTok: ¡enhorabuena! Eres un moderno, eres joven, estás en la onda.

Y debe de ser verdad que no solo el super me convierte en una señora, si no que debo de serlo a tiempo completo, o me conservo muy mal. La semana pasada acompañé a mi cuñada al médico y dieron por hecho que era su madre. ¡Que solo le saco ocho años, por favor!
Creo que voy a hacer el cambio de Whatsapp por SnapChat, y me voy a abrir un TikTok de esos de modernos, ¡A ver si la próxima vez me confunden con mi hija en cuenta!
Andrea M.