Hace ya varios años que decidí pasarme a reutilizar siempre que fuera posible y a evitar comprar cosas nuevas. Primero, por temas económicos. Vestir a los mellis sale carísimo si tengo que comprar doble de todo, y segundo por el medio ambiente. ¿Para qué malgastar recursos en construir algo nuevo, habiendo cosas ya fabricadas en perfecto funcionamiento? Así que, en casa, la ropa, los juguetes y la decoración son, en su gran mayoría, de segunda mano.
El caso es que mi amiga Elena me llamó hace unas semanas. Siempre ha sido muy pijilla vistiendo. Todo de primeras marcas, de edición limitada y demás. Quería saber un poco sobre que plataformas usaba yo porque quería vender unas cosas para financiarse un bolso nuevo de Hermes y comprar otros regalos de Navidad para los peques.

Le dije que yo uso Vinted en su mayoría. Suele ser barato y no suele darme problemas. No sé si en España va igual, ya que vivimos en Reino Unido, pero aquí suele ser sencillo. Compras lo que sea, eliges el método de envío y el vendedor recibe una etiqueta para el mismo. Cuando lo recibes, miras que todo esté bien y confirmas la venta. ¿Qué hay estafas? Como en todos los lados. ¿Qué es medianamente sencillo protegerse en la medida de lo posible contra ellas? También.
Le expliqué por encima como funcionaba y ahí quedó la cosa…hasta hace unos días.
Me llamó cabreadísima porque la habían timado. Y por algún motivo que no llego a entender, pensaba que yo era la responsable de devolverle el dinero. ¿Perdona?
Solo había hecho una compra y una venta. Pero las dos le habían salido rana.
Compró el famoso bolso de Hermes que quería. Por lo visto el bolso cuesta ososientosmil nuevo. Así que lo vió por casi 400 euros y le pareció tirado de precio. (Que ahí no opino ya que no tengo ni idea. Mi bolso me costó 8 euros en el rastro). Le pregunté si nunca había oído el dicho “si es demasiado bonito para ser verdad, probablemente no lo sea”. Pero parece que es culpa mía porque yo le dije que en Vinted todo suele ser barato, así que el precio no le extrañó.
Como habréis podido imaginar, el bolso resultó ser falso. Y encima una copia de las malas. Por si fuera poco, en vez de inspeccionar el bolso al recibirlo y comprobar que todo estuviera bien, confirmó la venta antes incluso de llegar a casa y abrir el paquete. Casi 400 euros que espera que yo le pague. Su excusa es que el vendedor le escribió llorando que no tenia dinero para alimentar a sus hijos y, si podía, por favor confirmar la venta cuanto antes para tener acceso a esos fondos.
Por otro lado, vendió un lote grande de ropa de sus hijos. En total 52 prendas de 0 a 12 meses por 25 euros. Le dije que fotografiara bien todo, incluido el proceso de embalaje, y que cogiera la etiqueta que Vinted le había proporcionado para el envío, ya que, al menos aquí, es la única forma de estar cubiertos. Pero no. Por lo visto el comprador le envió un mensaje llorando, que se había equivocado con la empresa de transporte y que por favor se lo enviara con otra compañía. Y lo hizo. ¿Qué pasó? Pues que pasó el tiempo que Vinted te da para enviarlo, el pedido se canceló y el comprador recibió el dinero mas el pedido. Luego la bloqueó. Bueno, pues también parece creer que soy responsable de darle esos 25 euros.
Lo siento, pero no. No voy a hacerme responsable por algo que no tiene nada que ver conmigo. Yo te expliqué como funcionaba. Y te recomendé grupos de Facebook de ayuda. Y te envié las guías de Vinted para compraventa segura. Y fuiste tu quien decidió ignorar las más básicas medidas de seguridad.

¿Por qué debería yo perder semejante cantidad de dinero por tu mala cabeza?
Aun a riesgo de quedar como la mala, creo que hasta aquí hemos llegado en esta relación. Fuimos muy amigas en el pasado, la amistad se fue enfriando como conté aquí. Y hace unos meses empezamos a hablar nuevamente. Pero no me sale rentable. Estoy cansada de sentirme utilizada y menospreciada completamente por ella. Y vale que, por tener la fiesta en paz, le pagué los doce céntimos, pero ya no más.
¿Creéis que vale la pena intentar salvar esta amistad?
Andrea M.