Querido diario

Llega la temporada de «cuerpo de playa» y tengo algo que deciros…

Comienza la operación bikini y yo me quiero tirar de la ventana. Los gimnasios se petan, los dietistas se forran y las mujeres (que son las que más sufren la presión por un cuerpo “perfecto”) sufren las consecuencias de las dietas yo-yo.

¿Quieres un cuerpo de playa? Pues tengo varias cosas que decirte…

  • Coge tu bikini, tu bañador o tu traje de nacimiento (a.k.a. en bolas) y vete a la playa, río, lago o embalse más cercano. Fin, ya has conseguido un cuerpo de playa.

Ahora en serio, a día de hoy no he visto ninguna playa en la que haya un cartel en la entrada donde ponga: prohíbidos gordos. Además, os juro que en cualquier lugar con agua fresquita os podéis encontrar una diversidad de cuerpos fantástica.

Mamás, abuelillas, quinceañeras disfrutando de su adolescencia, treinteañeras leñendo un libro o bebiendo cerveza… ¡De todo! Mujeres altas, bajas, con pelo, depiladas, con pechos grandes, con un solo pecho, con tripa plana, con michelines, con estrías, con celulitis… Nadie se va a fijar en tu cuerpo, prometido.

  • No vas a perder 20 kilos en 2 meses por mucha dieta a base de batidos que hagas

En primer lugar, es físicamente imposible adelgazar en 2 meses lo que no has adelgazado en 2 años. Partiendo de esto, quítate de la cabeza dietas milagrosas.

En segundo lugar, las dietas hipocalóricas con las que pierdes un montón de peso en poco tiempo dan lugar a mayor riesgo de cáncer y obesidad en el futuro. Es más sano estar gordo que perder un montón de kilos en un abrir y cerrar de ojos con una dieta restrictiva, así de claro os lo digo.

Alimentarse bien es comer de todo y respetar nuestra salud mental. Si el sábado tus amigos se van de cañas y tapas no te pongas a contar calorías y a restringirte en el desayuno para poder comer más luego: VIVE LA VIDA, (Parezco un anuncio de comida light, madre mía…).

  • A la playa uno va a chapotear en el agua y tumbarse en la arena, no a lucir palmito

En serio, vas a acabar con un moño lleno de arena y con el pelo más seco que la lengua de un gato. En esas circunstancias nadie es sexy, da igual su cuerpo, su peso o si tiene ascendencia nórdica.

Céntrate en disfrutar del día de descanso bien merecido. Deja de tapar tu cuerpo con las manos, con una camiseta o con la toalla. Lúcete, que te vean bien. Y si a alguien no le gusta, que le den bien por culo.

¿Estáis preparadas para enseñar jamón? Espero que sí.

Compartir:

Login