Mi señora esposa me metía a la amiga, a su mejor amiga, su very very best friend, hasta en la sopa. Y tan “very” que era… y yo sin saberlo.
Esta chica venía frecuentemente a mi casa, ha estado presente en todos los eventos familiares y hasta es la madrina de mi hija mayor. Casi una extensión de nuestra familia. Para mí mismo era ya, de tanto tratarla, una gran amiga. Hemos estado juntos de vacaciones, mis hijas la llaman “tía” y hemos hecho viajes y planes miles, con ella y con su mujer, pues es lesbiana y estaba casada con otra chica muy atractiva y simpática.
Mi mujer y ella eran inseparables, pero yo siempre he sentido que su trato era casi como de hermanas, de mirarse y de quererse bien. Jamás de los jamases hubiera yo siquiera imaginado que acabarían juntas, primero, por ese trato tan de familia que tenían y después porque yo estaba convencido de que a mi mujer sólo le gustaban los hombres. Pero por lo visto me equivocaba.
Mi chica estaba rara desde hacía tiempo, y hace seis meses rompió una noche a llorar y me dijo que estaba enamorada de toda la vida de su amiga, y que recientemente se lo había confesado y ésta le había dicho que era mutuo. Que habían disfrazado su amor de amistad pero que se amaban desde hacía años.

¿Hola? El impacto fue tremendo. Los primeros días no supe muy bien qué hacer, pero a la semana me dijo que habían decidido apostarlo todo y dejarnos a mí y a la mujer de la otra y tirar adelante juntas. Imaginaos mis hijas y el resto de la familia, todo el mundo se quedó patidifuso, era algo muy difícil de asimilar.
También os digo, honestamente, que soy un tío práctico y que la pena me duró lo justo. Yo quería mucho a mi mujer, pero contra otra mujer no puedo competir. En cierta manera me siento engañado, pero tampoco quiero hacer un drama de esto. No sé si es porque precisamente se trata de otra mujer, pero me lo he tomado sorprendentemente bien, hasta mi psicólogo me lo dice.
A los cuantos días del notición, me llamó la exmujer de la actual pareja de mi mujer, a la que habían dejado por la otra parte. Esta chica estaba desconsolada al enterarse de que al final, las very best friends habían acabado juntas, así que quedamos un día para tomar un café.
Tan desolada estaba que acabamos en la cama.
Parece ser que es bisexual y que también le gustan los hombres, así que me encontré con ese regalo sin esperarlo. No pretendo una relación con ella, pero hace unos meses que nos vemos, nos acostamos, nos damos compañía y nos consolamos de alguna manera.
El otro día se enteró mi exmujer y parece que le ha sentado mal, no lo entiendo la verdad… ¡si así todo queda en familia! Es la cuadratura perfecta del círculo.
Es todo tan surrealista que parece increíble, lo sé, pero es real como la vida misma que estoy follando con la exmujer de la pareja de mi exmujer, porque mi exmujer me ha dejado por su amiga lesbiana. Y encima mi exmujer se enfada.
No me digáis que no parece un chiste…
Anónimo
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