Mi pandero se ha ido expandiendo estos últimos años, ganando volumen, por lo tanto podemos decir que es un pandero curvy.

¿Y por qué considero que soy curvy?

Para poneros en contexto podríamos, a grosso modo, clasificarlo en tres factores primordiales que crean una bonita bomba:

  • Mi complexión no es delgada (o aquello que se dice, no soy gorda, soy esponjosa o de hueso ancho).
  • Tengo TCA (Trastorno de Conducta Alimentaria) y esto no ayuda, pero daría para un libro entero el tema.
  • Porque me encanta comer y disfruto como una cerda comiendo, JODER.

Sí, soy de las que se va a comer a un restaurante contigo y mira el plato del/la acompañante con ojos golosos y acaba maldiciendo el no haberse pedido lo mismo. Pero [email protected], no os pediré ni robaré clandestinamente cual ninja del plato ninguna patata en un momento de despiste o aprovechando que habéis ido al servicio, menos aún en tiempos de Covid.

También podría decir que tengo la Luna en Tauro, pero ese tipo de conocimientos seguro que una astróloga os lo explica mejor ;)

Pues bien, ¿Por qué me decidí a llevar tanga en la playa?

Tras llevar un año en tratamiento psicológico con una gran profesional, y leer mucho acerca del bodypositive en lugares como por ejemplo WLS entre otros, una se va aceptando mas, y se va cansando del qué dirán (aunque aún quede camino por hacer). Porque primero va una misma, siempre intentando no hacer daño a nadie y… ¿Qué daño hace un culo más expuesto a los rayos solares, independientemente del tamaño que tenga, su fofez o firmeza, su celulitis, más respingón, más caído, menos…? 

La gota que colmó el vaso fue ponerme durante un día (tan solo un día, menudo poder de chamuscar que tiene el sol o el señor Lorenzo, como lo llaman en según qué tierras), con una braguita de bikini alta y con cuerdas cruzadas en forma de “X” por los laterales. Monísima, oiga, y que conste que no tengo nada en contra de ellas, pero las cruces blancas que se me quedaron en las caderas a los los lados ya no tenían tanta gracia, y una ya pasó por su época de vampira antisol y si lo va a tomar lo toma como es debido y ya puestos a broncearse un moreno homogéneo no es tanto pedir.

¿Pues sabéis qué pasó el primer día?

Absolutamente NADA, a pesar de que puede dar un poco de reparo al exponer partes de tu cuerpo a las que no estás tan acostumbrada a dejar que vean la luz. 

Y os diré más, si alguien miró, eso que se llevó.

Así que desde aquí hago un llamamiento y animo a llevarlo si lo estáis pensando pero aún no os habéis atrevido, como en mi caso era algo impensable por los complejos.

Y no os sintáis mal al tenerlos, ya que están precisamente para poder superarlos y sentirnos cada vez más có[email protected] con [email protected] mismos <3 

Xenia López