No cabe duda de que hemos avanzado muchísimo en las últimas décadas y de que elexo es cada día un poco menos tabú.
Un poquito…
Porque lo cierto es que aún hay temas de los que no nos gusta hablar. Y no porque no nos gustaría comentarlos con alguien, sino porque nos da reparo, porque tememos ser juzgados, por si con ello hacemos cambiar el concepto que el otro tiene de nosotros.
Es triste, pero es una realidad.
Y esto es especialmente sensible cuando estamos en una relación, pues hay ciertas movidas sexuales que nos cuesta confesar a nuestras parejas:
- MASTURBACIÓN/JUGUETES. Los juguetes están más en boga que nunca. Se han democratizado, si no tienes uno en el cajón de la mesilla será porque no lo quieres, porque los hay a precios muy populares y puedes adquirirlos con total discreción. Sin embargo, aún hay muchas mujeres a las que les cuesta admitir que se masturban y/o que usan juguetes sexuales. ¿Por qué? El análisis de los posibles motivos daría para su propio post.

- FILIAS POCO COMUNES. Si es una filia de verdad, acabará por salir a la luz, pero da cosica. No es lo mismo confesar que te excitan las sábanas de seda de color negro, que soltarle a la persona que te gusta que te pone que se echen pedos en tu cara, por poner un ejemplo.
- PORNO. Otro tema espinosito. Se nos hace cuesta arriba hablar de porno, como si no fuera uno de los productos que más dinero mueve en el mundo. Y si ya es complicado dejar salir en una conversación que nos gusta el porno, decir que nos gusta un tipo concreto y que se pueda considerar ‘minoritario’… hasta luego. Mejor nos lo callamos y reservamos tal conocimiento para la inteligencia artificial que espía nuestros movimientos en internet.
- OTROS QUE ‘NOS PONEN’. Tener sentimientos hacia alguien no impide que otro nos pueda provocar pensamientos lujuriosos. Del mismo modo, que alguien despierte nuestros instintos más básicos no quiere decir que no podamos controlarlos. Todos tenemos ojos en la cara y un demonio guarrete sugiriéndonos cochinadas en el hombro cuando vemos a alguien que nos activa el modo animal. No obstante, no abunda la gente que hable de ello con total naturalidad. Lo cierto es que tampoco es demasiado agradable que la persona a la que quieres te cuente ese tipo de cosas, por lo que resulta más que comprensible que la mayoría se quede sus fantasías con terceros para sí mismos.

- Nº DE PAREJAS SEXUALES. Por lo general a las mujeres nos cuesta dar el número de parejas sexuales que hemos tenido, por eso de que nos ponen de putas y tal. Nada más que comentar.
- EXPERIENCIAS DIFERENTES. Y si habernos acostado con lo que se pueda considerar un número demasiado elevado de personas es digno de consideración, no digamos nada lo de contar que hemos tenido experiencias con personas de nuestro mismo sexo, que hemos hecho un trío, orgías, que nos va el BDSM, etc.
¿Has tenido algún secreto sexual con tus parejas?
¿Por qué crees que lo hacemos?
Imagen destacada de Andrea Piacquadio en Pexels