Voy a decirlo sin rodeos: últimamente me importa un pimiento lo que hacen mis amigos. Ni sus logros, ni sus dramas, ni los doscientos vídeos del sobrino que empieza a caminar. Me esfuerzo por parecer entusiasmada. Mando emojis, reacciono con “ooooh” y hasta suelto algún “cuéntame más” que suena convincente. Pero por dentro estoy gritando: me da exactamente igual.

Y no, no es que esté amargada. Ni que me sienta mejor que nadie. Es que estoy cansada. Harta de tener que estar siempre disponible emocionalmente, como si fuera una terapeuta gratuita con WhatsApp.

Una ha tenido que escuchar monólogos eternos sobre trabajos nuevos que odian al segundo día, rupturas con gente que ya sabíamos que era una mala idea desde el minuto uno, y planes vitales que cambian más que el algoritmo de Instagram. Y yo ahí, asentando, validando, poniendo caritas y GIFs de apoyo. Pero cuando a mí me da por decir “tía, no tengo ganas de hablar hoy”, entonces soy una borde. Una seca. Una antisocial. Una mala amiga. Pues mira, estoy hasta el higo.

Estoy en esa fase en la que ya no sé si quedo por cariño o por compromiso. Porque sí, os quiero, pero me aburrís. Me cansáis. Me tenéis frita con vuestras crisis existenciales recicladas y vuestros audios de 7 minutos. Que sí, que estás “súper desconectada de ti misma”. Que sí, que estás “trabajándotelo en terapia”. Que sí, que has hecho shadow work, journaling, y has vuelto con tu ex. QUE ME ABURROOOOOOOO.

¿Está mal que no me interese? Puede. ¿Soy una mala amiga? Depende. ¿Tengo derecho a no estar disponible emocionalmente 24/7? Pues claro que sí.

Pero vivimos en esta cultura de la falsa sororidad donde hay que estar a todo, saberlo todo, reaccionar a todo y no perderte nada. ¿Y si no quiero? ¿Y si mi energía es limitada y prefiero usarla en mí misma y no en el drama de que a Laura le han quitado el teletrabajo?

Pues parece que si digo eso, me quedo sola.

Así que nada, seguiré fingiendo interés por cosas que me dan igual, solo para que no se me note que hace tiempo que dejé de conectar.

Anónimo

Envía tus movidas a [email protected]