Me he borrado e instalado de nuevo tantas veces Tinder que yo ya no sé, creo que he probado de todo. A enlazar mi instagram, a quitarlo de nuevo, a poner una descripción super tocha, a poner solamente emojis, a poner fotos en las que salgo pibón, en las que salgo más pibón todavía o las que estoy tan terriblemente buena que no parezco ni yo.

Lo que nunca había hecho antes es poner fotos en las que no saliera bien, o al menos no mis favoritas. ¿Qué he hecho esta vez? Pues coger una ristra de las fotos que menos me gustan y en las que menos favorecida salgo según mi propio criterio y soltar ahí, pa ver qué tal. He tenido un poco de todo, como suele pasar en Tinder.

SPOILER: no he encontrado al amor de mi vida. 

Para empezar yo he estado tensa, como super nerviosa, del rollo ‘madre mía, nadie me va a hacer match con estas fotos’. Error, he tenido matches varios, sí que es verdad que muchísimo menos que cuando tengo fotos en las que salgo más mejor.

De hecho las pocas conversaciones que he conseguido abrir han sido con señoros más bien salidorros que quieren haserle cosas sesuales a mujeres que ellos creen que necesitan un favor, en plan ONG, qué haríamos nosotras sin esas personas siempre dispuestas a ayudar. 

También he tenido un par de matches con dos chicos bastante monos que dicen que les flipa la naturalidad y que pocas veces se han encontrado perfiles en la App tan ‘tuenti’. Palabra literal que utilizó uno de ellos con el cual me iría de cañas tranquilamente un par de noches.

Las fotos que he puesto en realidad son divertidas, o sea, se nota que esta hecho pa lo que está hecho. Salgo con caras de cuadro, en una soy básicamente una montaña de michelines y en otra salgo cual ballena varada en una piscina. Un poco básicamente el reflejo de mi alma, la verdad

¿Conclusión? Da un poco igual las fotos que te pongas, al final siempre encontrarás a alguien a quien le gustes. Real que yo daba por hecho que iba a tener un número total de 0 matches y para nada, tengo menos, pero no inexistentes. Al final las redes sociales son un poco como la vida, hay de todo.

Así que, sin miedo, si yo no me rayo por exponerme hecha un cuadro en Tinder-Madrid no tengas tu miedo por subir una foto que no sea la mejor de tu galería, siempre habrá una persona ahí fuera dispuesta a enamorarse de ti.

-O a echarte un buen polvo, que pal caso, a veces hasta mejor-.

 

Anónimo

 

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