Querido diario

Estar/ser gorda, tener psoriasis y no morir en el intento

Sí, de verdad, os lo juro y prometo existen personas que son/están gordas y tienen psoriasis. OMG!! ¡Qué blasfemia! Para nada. Se puede vivir con ello, de hecho, se puede vivir con ello y puedes hablar con personas, tener vida social, incluso ir a la playa.

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Que te diagnostiquen que tienes psoriasis es una putada de grande como nuestros muslos jamoneros pero eso no quiere decir que tengamos que vivir con sábanas y cortinas envueltas en nosotros/as mismos/as como si viviéramos en la época griega y no enseñar nuestras carnes. De hecho os vengo a contar como viviremos ese momento:

  • Me pica [inserte parte del cuerpo aquí]

Este momento es el peor, empezamos a notar que una parte del cuerpo comienza a tener un picor extremo, que se convierte en una placa que parece que no es tu piel, que es más gorda de lo normal y empieza a ser rojiza. Al cabo de los días eso empieza a desprender partes de piel seca, como si fueras una serpiente más o menos. Piensas que necesitas hidratación y te gastas dinero en cremas para que tu piel vuelva a ser la que era, no tiene resultado.

  • ¿Y si voy al médico?

Resulta que no se cura, es más, comienza a aparecer en otras partes de tu cuerpo y ya decides que es el momento de visitar a tu médico, luego piensas que para qué has ido porque has salido peor que cuando llegaste. Efectivamente, te han diagnosticado “psoriasis” y te han mandado un tratamiento.

  • Post-médico

Llegas a tu casa y comienzas a pensar: “Es invierno, nos se me ven las costras pero ya mismo llega el buen tiempo, usaré camisetas de manga corta, sin mangas, pantalones cortos, chanclas, querré ir a la playa..” La psicosis se apodera de tu ser y solo quieres meterte en la cama y que vuelva el invierno. Incluso llegarás a buscar por internet y ahí es cuando tu cabeza se monta una trilogía que ríete tú de El Señor de los anillos. “La gente va a reírse de mí, me van a rechazar, no le voy gustar a nadie…”. Creedme, en este momento solo pensarás en negativo hacia tu cuerpo, que todo el trabajo que habías hecho sobre tu autoestima y la seguridad en ti mismo/a se irán a tomar viento fresco a la farola. Van a ser unos días feos y duros.

  • STOP

Pero pasará el tiempo y tu cabeza comenzará a procesar un poco más lento esa negatividad y baja autoestima que tú solo, sin ayuda de nadie te has creado. Y piensas que no es tan malo. En estos momentos, depende de tu capacidad para afrontar problemas necesitarás un buen apoyo moral tanto de familiares y amigos (de verdad, aunque penséis que os van a mirar raro, te mirarán raro, sí pero por lo “mongolo/a” que fuiste al pensar que te iban a rechazar, os lo aseguro).

  • Vive

Tal cual, sigue con tu vida, haz todo lo que has querido hacer: Sal con tus amigos, sal con tu pareja, liga, come, ríe, diviértete, folla, llora, grita (pero no a la gente, grita porque sí)… ¿De verdad nos vamos a achantar por una enfermedad? ¿De verdad va a poder con nosotros? ¿De verdad que unas marcas en la piel nos van a joder el resto de nuestra vida?

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En conclusión: Sabemos que es demasiado escandalosa esta enfermedad y que las personas que no estén al tanto del tema pueden pensar mil cosas y no que es una simple enfermedad de la piel que no es contagiosa y que, oye, es lo que hay. No es justo tener que esconder que una parte de nuestro cuerpo porque tiene una “herida” permanente, además que hay días que se ve mejor y días que se ve peor, que hay días que tiene heridas y días que se ve “piel sana y limpia”. Hay que llevarlo con naturalidad, que no todos somos perfectos.

Como siempre digo, a quien le guste, bien y a quien no, que le den 🙂

Autor: Cristina SC

Fotos: la buenorra de @celia_dalmatita

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