Hace tres semanas coloqué este Post buscando ayuda e información para no equivocarme sobre el futuro académico de mi hija. Agradezco a todas las que habéis opinado incluso aquellas que me habéis criticado como madre porque todo esto me ha hecho reflexionar y quería contaros el final de la historia.
Finalmente, decidimos tener una reunión con la dirección, pero no con afán de imponer nuestra voluntad, sino con la autocrítica de ver en qué hemos fallado, y que podíamos mejorar y por otro lado, tratar de encontrar la mejor solución.
Efectivamente, nosotros sabíamos que la niña había ido sacando el curso con dificultad, primer y segundo trimestre incluidos, en el que tuvo suspensos.
Pues bien, según la dirección el problema más grave radica en que lo que suspende son asignaturas más importantes, matemáticas, lengua e inglés, que por lo visto pesan más que otras en el instituto.
Nosotros hemos cometido un gran error y es no estar más pendiente de ella y de cómo lo llevaba, le hemos ido preguntando si había hecho los deberes y tenía controlado el examen y ella siempre respondía que sí, pero terminaba suspendiendo con un cuatro o cuatro y pico.
Le explicamos a la dirección y a su tutora que nosotros habíamos fallado, pero también le dijimos que si nos hubieran citado para una tutoría antes, podríamos haber entendido el problema y no estaríamos ahora en esa situación, pero que asumíamos nuestra parte de culpa. Teniendo en cuenta que las notas no eran tan bajas y que se centraban en cuatro asignaturas porque también terminó suspendiendo conocimiento del medio, le dijimos que podíamos centrarnos todo el verano en darle ese refuerzo si nos ayudaban con el contenido y que así la niña empezaría primero de la ESO con sus amigos, y le pondríamos un profesor de apoyo desde el inicio.
No fue una decisión fácil, porque ellos recomiendan reforzar desde ya en el colegio, pero también entendieron que era una situación que estaba un poco en el limbo, no era un claro suspenso, ni era una persona con malos hábitos, ni era una persona con una mala actitud.
Reconozco que el papel de la tutora fue importante y finalmente decidimos que pase el curso. Es posible que con el tiempo podamos arrepentirnos de esta decisión, pero creo que la niña ha llegado hasta aquí sin ningún tipo de apoyo y que si a partir de ahora lo va a tener, no debería ser un problema y de ser así, lo asumiremos y no diremos absolutamente nada si debe repetir más adelante.
