El autismo y el tdah suelen ir de la mano con altas capacidades en áreas específicas, sobre todo cuando son altamente funcionales, lo que hace que se enmascaren los síntomas. Tenéis suerte que los problemas se hayan empezado a manifestar tan temprano, os deja mucho margen de trabajo. Yo soy profesora de secundaria y muchos de mis alumnos empiezan a tener problemas académicos en la adolescencia, lo que complica mucho las cosas. Yo misma fui diagnosticada con tdah a los 30 años. Saberlo antes me hubiera ahorrado mucho sufrimiento en la adolescencia. Entiendo que todo este proceso conlleva un duelo por parte de la familia y mucho miendo, pero un diagnóstico no es un pronóstico. Saber si tiene una neurodivirgencia va a hacer que tenga las herramientas para entender el mundo que le rodea. Porque ahora mismo tu hija está sufriendo. Está existiendo en un mundo que no comprende y no sabe gestionar.