¡Hola a todas/os!
Hace un tiempo me mudé con mi pareja a una nueva ciudad y mediante el trabajo conocí a otra chica que también era nueva en la oficina. Hicimos muy buenas migas desde el principio y comenzamos a quedar para preparar cosas del trabajo, para tomar algo…
Durante los dos primeros meses todo fue genial, en el trabajo nos felicitaban por las cosas que preparábamos juntas y disfrutaba mucho quedando con ella. A medida que nos íbamos conociendo más, empecé a ver muchas cosas que no me encantaban de ella, como que solo hable negativamente de la gente o que cree dramas donde no los hay (incluso en el trabajo), que no acepte ninguna crítica o que siempre esté de malhumor, pero continué quedando con ella alguna vez.
Probablemente por su actitud, hacia el mes de diciembre se peleó con todas sus otras conocidas de nuestra nueva ciudad y empezó a requerir más mi atención. Me escribía a todas horas por Whatsapp, me llamaba todos los días hacia la hora de la cena, me proponía quedar a diario…Yo soy una persona que disfruta mucho de su espacio, su intimidad…Eso a ella no le importa.
También me considero una persona muy positiva y disfrutona y su actitud en general termina agotándome y amargándome. Hay dos ocasiones claves en las que mi cerebro por fin hizo click y decidí ponerle límites: Un fin de semana mi pareja y yo decidimos ir a visitar a su familia, cuando ella me propuso quedar ese finde y le expliqué mis planes, ni corta ni perezosa dijo que le encantaría conocer a la familia de mi novio y venir con nosotros…

Le expliqué que no podía ser y se enfadó conmigo porque «los amigos están antes que los novios», repitió algo similar cuando se autoinvitó al cumpleaños de mi pareja (de quien no es amiga) en casa de sus padres y tuve que decirle que era estrictamente familiar. La segunda ocasión fue cuando se enteró que una amiga mía extranjera fue a visitarme a mi pueblo (está en la costa, a 3 horas en coche de mi actual ciudad) durante las vacaciones, desde ese momento, no ha parado de insistir en que ella tiene que venir también a mi pueblo. Prácticamente me persiguió durante semanas con la agenda del móvil diciendome los días que teníamos libres en el trabajo para que fuéramos! A todo esto debo añadir que no le hace ninguna gracia cuando no acepto alguno de sus planes por hacer algún plan en pareja o por quedar con otros amigos/familia y sus mensajes se vuelven pasivo-agresivos, y que además tiende a menospreciar esas quedadas diciendo cosas como ¡oh, suena súper divertido!
Lo he hablado con ella, por supuesto, y aunque en el momento parece entenderlo, a los pocos días vuelve con lo mismo. A veces me siento mal por ser muy directa y clara con ella pero es que cuando no lo soy, sobrepasa todos los límites. Además muchas veces me da pena porque no tiene ninguna otra persona (ni aquí ni en su ciudad) a la que acudir cuando tiene algún problema y directamente siempre acuda a mí…Creo que debe sentirse muy sola pero al mismo tiempo yo no puedo ofrecerle toda la atención que necesita. ¿Qué haríais en mi lugar?