Ojito al dramón. Os cuento: mi novio y yo llevamos un montón de tiempo juntos. Nuestros padres están encantados con nuestra relación, y no ha habido ni un solo drama… hasta ahora.
Este finde, en un ataque de locura y amor jajaja, he pedido a mi novio que se case conmigo. ¡Y ha dicho que sí! Estaba súper emocionada pero al hablar de la fecha de la boda, la cosa se ha torcido. Le he dicho que molaría hablarlo con nuestros padres antes de decidir el día y se ha quedado a cuadros.

Me ha soltado un: ¿Y eso? Elegimos el día y ya les contamos. Y yo, en plan, ehmmm no cuesta nada hablarlo con ellos.
Ha intentado convencerme de que lo decidiéramos a nuestro rollo, pero cuando le he dicho que no, me ha dicho que tengo «mamitis aguda» y que no tengo personalidad. Llevamos mosqueados desde el finde por esto, me podéis arrojar un poco de luz? quién tiene razón?