Revisa tus relaciones con tus abuelos y resto de parientes. No parece que empatices con tus amigos y sus pérdidas porque te falta la conexión intensa que otros pueden tener.
Hay quien no se trata con algunos familiares o es una relación cordial, y puedes ver el drama de forma externa como un espectador.
Pero cuando (como en mi caso) mis abuelos se han ido, porque como dices, es ley de vida, ahora me falta un pedazo, ya que ellos son mis padres, los que me han criado, educado, dado todo y todos los recuerdos son buenos.
Son quienes han estado en las malas, los que me han llevado al médico, recogido cuando estaba enferma y cuando estaba sana, me llevaban a la playa, a caminar, no sé, mucho vivido, y no tenían por qué, ya que yo no era su hija.
Si un abuelo se muere a un conocido, me pesa, porque para mí sí fue importante esa pérdida. Ya no más croquetas juntas, ya no más sacar al perro juntos, ya no más canciones…