Bueno, no sé ni por dónde empezar. Porque la verdad a veces pienso que esto son cosas de adolescentes y que ni entonces a mi me afectaba tanto que me excluyeran de algunos grupos de forma tan clara.
Empiezo poniendo en contexto la situación, que creo que es importante. Hace 5 años, y para no dar tantos datos, en mi familia se vivió un momento muy duro, estuve ahí todo lo que pude y más, me alejé de mi vida social, no podía estar por razones de salud de un familiar. En medio de todo eso, también tuve un problema laboral, que me quito horas de sueños y creo que hasta vida. Fue un año terrible emocionalmente. Me encontré muy sola y perdida.
Nunca eché a nadie en cara nada, aunque eché en falta algún amigo o amiga que entendiera mi situación, pero a mi edad acepto que la vida sigue, no se para porque a ti te pase algo. El caso es que poco a poco empecé de nuevo a obligarme a salir, de repente me vi en un grupo de gente nueva, que no conocía y yo no estaba en ese momento de querer conocer a nadie, porque si ya me cuesta hablar con los de siempre, con los nuevos no tenía nada que decir. El caso es que yo seguí y me adapté a las circunstancias, conocí a un hombre genial , que a día de hoy es la persona más maravillosa del mundo, me quiere, me comprende y me aguanta. A todo esto deciros que soy PAS, a mi alrededor no lo sabe nadie, solo mi pareja, porque no quiero que nadie me trate diferente.

Aparentemente soy un témpano de hielo, me he esforzado siempre porque no se note esa vulnerabilidad que siento, y lo he llavado más o menos bien. Pero llegó la pandemia, y yo la única persona que no podía ver a amigos, ciudad diferente, no podíamos movernos, y supongo que se creó un vínculo que ya está cerrado, y no hay cabida para nadie más, ni siquiera ya para mí. Mi chico cree que él cae mal, ya le he dicho que es imposible, y que no es eso, simplemente no somos parte de ese grupo ya, solo compartimos un grupo de WhatsApp que cuando viene bien se publican ahí los eventos, y cuando no, pues supongo que habrá otros grupos paralelos y nos excluyen de las quedadas.
Imaginaos cómo me siento, como si tuviera la peste o algo peor. Nosotros siempre que podemos hacemos por vernos. Yo sigo en contacto con mis amigas de siempre, que no es que me haya aislado del mundo, sigo haciendo lo mismo, y lo que peor llevo es ciertas personas que las consideraba mis amigos en mayúsculas, y ya no, ya no siento eso, y me da pena.
A mi chico le digo que no pasa nada, que estoy bien pero en realidad lloro cada vez que hay una situación similar, porque no es la primera, y sé que no será la última. Yo siento que me alejo cada vez más, pero me alejo porque solo veo barreras, y ya estoy cansada de tener que saltar barreras, mi percepción de la vida cambió hace mucho tiempo , para mí y toda mi familia. Cuando vives algo tan duro, te replanteas muchas cosas. Supongo que he venido aquí a desahogarme, porque me siento triste. Bueno, mañana será otro día, verdad? Gracias por llegar hasta aquí.