Mejor sola que mal acompañada…

Inicio Foros Querido Diario Amistad Mejor sola que mal acompañada…

  • Autor
    Entradas
  • La de siempre
    Invitado


    La de siempre on #804995

    Y unas narices. Llevo años sola y es lo peor, por lo menos para mí. Perdonad por el tocho que viene pero esto ya me está afectando de verdad y necesito soltarlo.

    Nunca he sido de hacer amistades, no se me ha dado bien y además he tenido muchos factores en mi contra. Cuando era peque nos tuvimos que mudar (muchos desahucios mediante) como 15 veces, eso hizo que nunca tuviera un barrio en el que poder hacer un grupillo de amigos. Sí que estuve siempre en el mismo cole pero mi madre no me dejaba ir a casa de mis compañeras de clase, nadie podía venir nunca a casa y empezó a no dejarme ir tampoco a los cumpleaños (yo tampoco celebré el mío, solo una vez). Al principio daba un poco igual, pero conforme íbamos cumpliendo años, el resto de niñas ya tenía un grupo y quedaban a jugar y esas cosas. Yo nunca estuve ahí.

    Pasé al instituto y coincidí con un par de chicas de mi cole y yo estaba desesperada por tener amigas. Mala combinación. Nunca he sabido tener una relación sana de ningún tipo porque no he tenido ningún referente. Padres divorciados en muy malos términos, padre totalmente ausente y una madre que tenía amigas que le duraban un telediario. No sabía cómo me tenía que relacionar con la gente. Solo que si me enfadaba con alguien pues era normal cortar de raíz sin más. Yo iba detrás de mis compañeras siempre, quería que me quisieran, quería tener amigas y eso me hizo desarrollar una forma de ser dependiente, llorica, no sé, normal que nadie quisiera ser mi amiga en realidad.

    Hice un par de amigas en el instituto pero acabé muy mal con varias de ellas cuando llegamos a esa edad en la que empiezan a gustarnos los chicos. Yo le gusté a quien no debía y mi amiga se enfadó mogollón aunque yo no había hecho nada, puso a media clase en mi contra, me llamaban guarra por nada. ¿Qué hice yo? Darles la razón. Empecé a enrollarme con todos los chicos que quería. No me reportaba nada bueno, pero aún así lo hacía. (Hablo solo de morreos, no os creáis, aunque obviamente ya todo el mundo me decía de todo) En esas entré en otro grupito de chicas que llevaban siendo amigas desde el cole. Y al principio meh, luego bien pero luego una de ellas empezó con juegos de poder, me acabaron liando (intentando ponerme en contra de otra tirándome de la lengua para que hablara mal de ella por una red social estando la otra delante, un rollo ridículo). Al final hice lo de siempre, cortar de raíz y adiós muy buenas, total yo no sabía otra forma de hacerlo.

    Y conocí a otras dos chicas. Y hacíamos un grupito muy majo. Pero me eché novio, por fin. Porque si había algo que me obsesionaba más que hacer amigas era tener novio. Alguien que me quisiera «de verdad». Obviamente la relación con este chico fue ultra tóxica, como cada cosa que yo tocaba. Y estuvimos un par de años muy muy mal. El tiempo suficiente para que yo lo pusiera por delante de mis amigas y las perdiera también.

    Y así fue pasando mi vida, mis mejores años. Al final entré a trabajar y me junté con otra chica. Ella fue como mi hermana por muchos años. Me encantaba hacerlo todo con ella. Gracias a ella viví un montón de cosas como ir a conciertos y viajes. Pero yo no terminaba de disfrutar porque había empezado con otro chico y quería todo con él. Porque yo seguía siendo toxicidad pura. Y con ella no me porté del todo bien. Tenía una espinita con ella, solo una, que no me presentaba a otros amigos suyos. En el momento no lo entendía, ahora sí, porque han pasado más de 10 años y sé que es normal que no quieras presentar a alguien como yo era en ese momento. Eso no me dejaba disfrutar al 100% de mi amistad con ella. No entendía porque ella hacía muchos amigos y yo nada (ella o cualquier persona que me rodeara, no era contra ella particularmente). Yo no sabía hacer amigos. Ella fue la última amiga que hice en mi vida. Por lo menos amiga de verdad. Pero, de nuevo, volví a cortar de raíz por una gilipollez malinterpretada por mi parte, sin ver que yo tenía mucha culpa de ello.

    Han pasado unos siete años y la echo mucho de menos. En estos siete años he vivido de todo. Me he casado y separado, he sido madre. Y, por fin, he ido a un psicólogo. Y he tratado muuuuchas cosas que no sabía. Como que tenía una depresión no diagnosticada por lo menos desde los 7 años. Desde los 7 años, toda mi vida. En un ejercicio con el psicólogo él me preguntó por amigas y yo la puse a ella de ejemplo, porque aunque al psicólogo le conté casi toda mi vida, este punto no lo traté, fui incapaz de decirle que estaba sola, que no tenía una sola amiga.

    Ahora sí sé lo que es una relación sana. De todo tipo, no solo de amor. Estoy en paz, no obsesionada con todo. Pero aún así, estoy rota, porque no tengo amigas. Porque la echo de menos a ella especialmente. Empecé a decirme a mí misma hace años que cuando fuera madre conocería gente, pero no ha sido así. Las otras madres del cole tienen un grupo más bien cerrado y, aunque sé cómo tener una relación sana, no sé cómo empezarla.

    Estoy súper triste cada día, me voy a dormir muchas noches llorando, porque me gustaría tener a alguien que me cuente sus cosas, escucharla y contarle las mías. Poder hablar de cualquier cosa. Y he intentado conocer gente por internet, apuntarme al gimnasio, meterme en grupos de Telegram y mil cosas así pero no sé, es como que se me ha olvidado cómo se hacen nuevas amigas. Antes siempre lo hacía con esa dependencia y ahora no soy así, entonces estoy desentrenada.

    Y, ¿por qué os doy esta pedazo de turra hoy? Pues porque ayer la vi. A mi última amiga. Fui a un concierto por primera vez en 5 o 6 años. Era de un grupo que nos gustaba mucho a las dos, sobre todo a ella. Fui sola al concierto, ni qué decir tiene. Y cuando estaba allí esperando para entrar, con el móvil en la mano porque no sabía dónde mirar (crucé la mirada con un par de personas que me miraron como «ay pobre, que viene sola»), la vi pasar. Tan mujer, tan decidida, tan grande. Fue como ver a ese primer amor. Creo que ella no me vio. No supe cómo reaccionar y rápidamente abrieron las puertas y estábamos en zonas distintas. Lo curioso es que desde mi sitio la pude ver (eran butacas numeradas, no soy una stalker tampoco) durante todo el concierto. Y me dio a la vez mucha pena y muchísima alegría de verla dándolo todo como siempre. Y no pude evitarlo y le escribí pidiéndole perdón por no haber sido mejor amiga. Y no sé si lo leyó, sé que no ha contestado. Puedo decir con la cabeza bien alta que eso ahora ya no me obsesiona, que no le voy a volver a escribir para agobiarla y que me he quitado algo que llevaba dentro desde hace mucho. Porque pedir perdón es algo maravilloso, sobre todo cuando lo sientes de verdad. Y aunque mi yo de antes diría que nunca fue mi culpa porque estaba deprimida aunque no lo supiera, sé que eso solo son excusas. No hice las cosas bien y por eso ahora tengo lo que tengo.

    Supongo que solo cuento esto por si alguien se ve reflejada en lo que me pasó a mí. A lo mejor sí que a veces tenemos alrededor gente que no es para nosotros lo mejor. Pero también puede que seamos nosotras la fuente del problema, aunque sea por algo que no está en nosotras controlar de primeras, siempre podemos pedir ayuda. Seguro que hay alguien escuchando.

    Gracias por leerme. Tía, si lees esto, te quiero.


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 1 entrada (de un total de 1)
Respuesta a: Mejor sola que mal acompañada…
Tu información: