Ya nuse si nos hemos venido a vivir a una urbanización nueva o a una secta. Mi churri se descojona de mi cuando me dan los ataques de no las soporto un minuto más.
Son cuquis y es guay tener una chupipandi de apoyo para los niños y esas cosas que nos pasan a las madres que trabajamos, pero tanta intensidad a veces me satura y mi churri en vez de ayudar, se descojona de mi y así no puedo.
Llegamos todos a la vez, y en mi bloque es casualidad que solo somos parejitas jóvenes con niños pequeños o embarazadas como fue en verano pues la piscina era el punto de encuentro.
Sabeis el primer día de gran hermano, pues más o menos eso fue, todos nos conocímos, todos congeniamos y nos hicimos besties forever. Dee pasar las tardes juntas en la pisci, pasamos a los partidos de paddle de los maridos, a las meriendascenas en casa, a celebrar los cumples de nuestros peques y casi a quedar para echar el kiki de la semana.
Es guay saber que si te pasa algo, todas están cerca para echarte una mano, mi madre vive a media hora y trabaja, pero es que no paran, entre el grupo de whatsapp, preparar carnaval, nos vamos a disfrazar todos de lo mismo y las tartas y la decoración.

Creo que necesito tiempo para nosotros o para mi, es como vivir en una comuna y a ratos me gusta pero a ratos me estresa y bastante tengo con mi vida. Mis compis de la agencia se ríen y me dicen que vamos a acabar como en las pelis, tirandonos todas las de los pelos y mirandonos luego mal en el ascensor y tampoco quiero eso, que son buenas todas
Mi madre me dice que lo poco gusta y lo mucho cansa y que no me sienta como una bruja por no contestar a cada conversación del grupo que haya. Mi maridito que ya encontraré el nivel perfecto para aguantarla sin mandarlas a la mierda, porque asegura que a veces soy igual o peor que ellas pero no lo veo.
Ains ya os contaré como va esto, ahora toca San Valentín y carnavales.