Todos, incluso los que están rodeados de cuarenta y la madre, nos hemos sentido solos alguna vez. Y frustrarse e intentar quedar con gente no sirve de nada, lo de encajar surge solo o no surge. Yo en esta vida he espantado a mucha gente, porque cuando sentía que me metían una excusa o que no era bienvenida me alejaba o lo decía (en función de la confianza que sentía hacia la otra persona) y he seguido con mi vida, tan feliz y tan tranquila. Porque ir con alguien o un grupo de gente que pasa de tu cara no es agradable y de una forma u otra hay que tachar a esa gente de tu vida, no hacer malabares para gustarles. Las de la universidad no son tus amigas, así que disfruta la universidad de otra manera, empápate de conocimientos, apúntate a cursos y congresos donde establecer relaciones amistosas esporádicas y lee mucho. Sal con tu pareja, con tu hermana (que siempre va a estar ahí) o incluso sola (ir al gimnasio, a la biblioteca, ir de compras o tomarse un café no tiene por qué hacerse con 30 personas a tu alrededor, contigo y tus pensamientos sobra). Yo me sentí también más sola que la una en la uni, pero aprendí a estar sola y comprendí que no era tan malo como me lo habían vendido.