Hola chicxs,
En primer lugar, y a sabiendas de que estamos en un país libre, pongo en antecedentes que escribo solo para desahogarme, no para recibir valoraciones (que seguro que lo haré…) pero a ver qué pensáis:
Tenía una amiga desde hace unos 20 años que podríamos considerar «la mejor». Es una de esas personas que cuando tiene pareja, desaparece de la faz de la tierra. Tuvo tres parejas «importantes». Me presentó a las dos primeras y de vez en cuando hacíamos cosas juntos, conmigo o conmigo y mi pareja, en caso de tenerla. Lo dejó con este segundo chico y me dijo que había «retomado el contacto» con el que ella definió como «amor de su vida». Un chico con el que por unas cosas o por otras, no había podido ser hasta ese momento.
Nos conocimos y fue un flechazo (de odio). No nos soportamos mutuamente. Ella lo sabe desde el principio. Le pedí por favor que esto no influyese en nuestra amistad.
Él no tiene oficio ni beneficio. Ella hizo una formación media, después de dar tumbos de un lado a otro.
Ella estaba emocionadísima, hasta el final con él, no importaba nada más que ellos dos. Él traía un hijo ya medianito. Desde la mejor de mis intenciones intenté hacerle ver que la vida no es solo romanticismo, que buscase primero su independencia y que a partir de ahí tomase decisiones, pero que pensase antes de meterse en esos jardines. Se casaron enseguida. Me invitaron y fui a su boda sola, por ella (con sola, quiero decir que solo invitó a otras dos chicas, desconocidas). Por parte de él no fue nadie, y a mayores fue la familia directa de los dos. Lloré lo que no está escrito, porque sabía que a partir de ese día desaparecería definitivamente de mi vida. Y así fue. Lo único que supe de ella en casi diez años es que tuvieron otro hijo.
Durante todo este tiempo tuve épocas mejores y peores, pero algunas especialmente malas. Intenté hablar con ella (se supone que era mi amiga, dijo que no iba a cambiar nada), pero a su marido no le gustaba que tuviese relación conmigo, así que se esfumó, y no estuvo en ningún momento en el que la necesité.
Hoy he visto que él busca trabajo en redes sociales «de lo que sea», pide un medio de transporte muy económico o a cambio de mantenimiento, y menciona que ningún miembro de su familia tiene ingresos, habiendo tres dependientes.
Yo vengo de una familia muy humilde en la que mis padres siempre tuvieron que trabajar muy duro, sin estudios, y recuerdo momentos en los que llegamos a pasar hambre. Para nada soy una persona soberbia.

Hoy por hoy, afortunadamente, tras trabajar también muy duro y, reconozco que también de que se cruzaron personas en mi camino que me ayudaron, tengo mis estudios, mi empleo fijo, y además, mi negocio particular, con lo que mi situación es «normal-de tener un pequeño colchón con el que cubrir mis deudas», aunque a base de meter muchas horas.
Mi primer impulso al ver la petición de su marido fue «la llamo y le echo una mano en lo que pueda». Mi segundo pensamiento fue «te lo dije, no me gusta que estés así, pero me dejaste de lado y mis consejos (y los de tus otras dos amigas) te entraron por un oído y te salieron por otro, ahora apechuga». Sé que perdió también el contacto con ellas. Y lo siento muchísimo por ella, pero me puede el «te lo dije».
Por otro lado, no puedo evitar pensar que, de ser una amiga, la llamaría y me ofrecería, pero no olvido tampoco que ella no tuvo dudas cuando le dieron a escoger, que hace años que no se de ella, y que no estuvo cuando la necesité.
Qué opináis? Igual en otro momento actuaba de otra forma, pero ahora mismo creo que no tengo por qué hacerlo con alguien que no lo hizo conmigo.
Gracias por leerme!