Hola, se que es difícil, pero conforme vas creciendo las formas de disfrutar el ocio y los valores éticos y creencias personales separan a los amigos, es algo normal, pero aunque al principio es triste a la larga es mejor.
Mi grupo de amigos sufrió dos separaciones, la primera fue por el tipo de música y bares a los que salíamos un grupo era más de rock y otro grupo música más comercial, al principio íbamos todos juntos a todos sitios por turnos, pero a la larga cada uno fue donde estaba más a gusto, la segunda ruptura fue que había gente más de drogas y salir y otros más de pelis y juegos de mesa, así que poco a poco fuimos separandonos también.
Yo soy antidrogas, así que está claro en el grupo que me quedé, pero mi novio era más de porros y alcohol y fue una de las cosas que nos daba problemas así que acabamos rompiendo, ahora estoy con un chico que no fuma ni bebe, como yo, y con aficiones parecidas que compartimos con nuestros amigos, mi grupo de amigos nos conocemos desde los 16 años, ahora cerca de los 40, casados y con hijos miro hacia atrás y recuerdo la pena que me dio la cuando nos se parábamos, pero me doy cuenta de que fue algo natural, formaron parte de mi vida un tiempo y fueron importantes, no hay rencor ni nada, pero no teníamos suficiente en común como para mantener una relación que nos permitiera ser felices a todos.
Me da pena lo que cuentas de tu novio, pero no es tu culpa ni tu responsabilidad, él ha decidido hacer esas cosas porque ha querido y si no hubiera conocido a tus amigos probablemente lo hubiera acabado haciendo con otras personas.
Te animo a apuntarte a cosas que te gusten para ir conociendo gente más afín a tus gustos, eso no quiere decir que tengas que dejar de ver a tus amigos de golpe u odiarlos, simplemente conocer más gente te permitirá decidir cada día lo que más te apetece hacer y no estarás obligada a salir de fiesta o a hacer de madre cuando se drogan (no sabes cómo te entiendo) de he hecho te animo a que no hagas de madre, por ejemplo yo tenía un amigo que cada sábado y cada viernes se pillaba tales borracheras que se quedaba casi inconsciente, al principio me, daba pena y lo cuidabamos, pero al final me di cuenta de que él decidía cada día emborracharse así y que yo no tenía porque pasarme todos los días haciendo de niñera.
Te mando mucho ánimo, espero que encuentres gente con aficiones más acordes con las tuyas.
Un abrazo