Al principio se hace muy duro, pero si te vas sin intentarlo, te va a quedar esa espinita de no demostrarte a ti misma que podías.
Para nada eres incapaz ni más tonta que nadie, le pasa lo mismo a muchos estudiantes en Grado Medio, Universidad, doctorado y cualquier parte. Lo tienes es ansiedad y pánico, esa angustia hace que las cosas parezcan más grandes de lo que son y te bloquea. Hay gente que estudia con más y menos esfuerzo, pero ese miedo te impide descubrir cual es tu capacidad real, podrías llegar a sorprenderte.
Lo primero es perder el miedo y la ansiedad, ya iremos con los resultados después. Organiza bien el tiempo, pide ayuda a compañeros y tutorías con todo lo que no entiendas y busca los hábitos de estudio que mejor vayan para ti. Convierte el estudio en parte de tu ocio, busca perfiles en redes sociales y videos con temas relacionados con lo que estudias, únete a un grupo de estudio e incluye tareas sencillas y amenas pero que te ayuden a recordar y relacionar conceptos. Convierte las asignaturas y los proyectos que más miedo te dan y más se hacen cuesta arriba en tareas más simples. Esas tareas no siempre serán divertidas, algunas pueden ser como fregar platos. Fregar platos no es terrible ni difícil pero tampoco apasionante, es un proceso simple, mecánico y en el que te puedes centrar cuando lo haces. Haz lo mismo con esquemas o apuntes.
Ante todo, no abandones ahora, piensa en lo bien que te sentirás cuando lo logres. A por ello.