Bienvenidas a un nuevo capítulo de ‘Weloversize pregunta a sus amigas’.

Bueno, la que les ha preguntado he sido yo y por whatsapp.

Y ha sido una verdadera pena, porque el tema en cuestión hubiera dado mucho de sí de haberlo podido tratar en la sobremesa de una de nuestras cenitas de chicas.

 

Me estoy poniendo nostálgica y ese no es para nada el tono de este post, que el otro día me desperté curiosa y, después de lanzar la pregunta y echarnos unas risas virtuales, unas amigas me contaron cómo fue su primer polvo después de parir:

  • Horrible. ‘Vaya por delante que sufrí una leve depresión postparto y no era yo misma en ninguna de las facetas de mi vida, por lo que la sexual tampoco se libró. La primera vez que lo hicimos la niña debía de tener como tres meses y, seré sincera, lo hice casi por obligación. No por mi chico, que no me presionó en ningún momento, sino por mí misma. Me sentía mal por no recuperar de una vez nuestra intimidad. Así que una noche decidí que había llegado el momento y se lo hice saber a él. Ya desde los primeros besos vi que no iba a salir bien. Pero fue aún peor de lo que imaginaba. Sentía que era solo un cuerpo y que todo el mundo lo usaba, mi hija para alimentarse — me pasaba día y noche con ella al pecho por aquel entonces — y mi chico para obtener satisfacción. Ahora lo recuerdo y me parece absurdo, pero en aquel momento me sentía así, y era horrible. Por suerte solo ocurrió esa primera vez, la segunda ya fue mucho mejor y al poco tiempo volví a ser yo misma, al menos en la cama’.

  • Despacito. ‘Me daba un poco de cosa porque tuve un desgarro importante durante el parto y, aunque ya estaba todo en orden y listo para la acción, me costó atreverme a dar el paso. Fue como una segunda primera vez, me iba cerrando y escurriendo por la cama hacia arriba, me daba la risa pero no lo podía evitar. Terminé aprisionada contra el cabecero y con espasmos en los muslos. Sentí como una quemazón, pero solo fue esa vez y no tardamos en recuperar nuestro ritmo habitual’.

  • Doloroso. Yo tenía ganas y mi cuerpo también, pero tuve dolor con la penetración. Pensé que sería algo pasajero y me di tiempo. No notaba ninguna mejoría, así que fui a la matrona y me mandó a fisioterapia. Con mucha paciencia, las sesiones de fisioterapia y usando lubricantes conseguí mejorar. Tardé más de un año en tener relaciones con normalidad y plenamente satisfactorias’.

  • En stand by.Hace cuatro meses que di a luz y todavía no ha habido sexo en mi casa. Ni se le espera por el momento. Creo que cuando expulsé la placenta la libido se fue con ella, porque si no, no me lo explico. No la encuentro en ninguna parte. Quiero pensar que es por el cansancio, la falta de sueño… no sé. Es que me desagrada incluso pensar en ello, tengo cero ganas’.

  • Como si nada. ‘Nosotros somos muy activos y como yo durante el embarazo iba aún más salidilla de lo habitual, la verdad es que fue un no parar. Por lo que me pasé la cuarentena enrollándome con mi churri como cuando era una adolescente con miedo a la penetración, pero con finales felices. En cuanto el gine me dio el ok, le devolví la vida a mi vagina y, oye, como si nunca hubiera salido por ahí un bebé de casi cuatro kilos’.

Una vez más y como casi todo en esta vida, podremos oír tantas experiencias diferentes como mujeres a las que le preguntemos.

Yo, si soy sincera, no recuerdo mi primera vez después de cada parto, por lo que deduzco que mal no me fue.

Y tú ¿recuerdas cómo pasó?