A mis casi 50 años y a punto de sacar mi primera novela (que nada tiene que ver con esto que vengo a contar), me he animado a contaros el salseo de mi vida. Que ahora, después de terapia y años, soy capaz de revivir con humor, pero de guasa en su día no tuvo nada.

Resulta que después de 20 años de matrimonio y dos hijos maravillosos, me di cuenta de que mi marido me había hecho un «Escassi». 

Para las que no estáis al tanto del término, «hacer un Escassi» viene del famoso playboy Álvaro Muñoz Escassi, quien tiene la reputación de ser un experto en mantener múltiples relaciones al mismo tiempo. Pues resulta que mi marido decidió que esto era una excelente idea y el muy espabilado se dedicaba a decir a todo el mundo que teníamos una relación abierta, así, con toda la cara del mundo para justificar ante otros sus infidelidades. Y yo ya os lo imagináis era la única que no sabía nada de esta supuesta relación abierta.

He de decir que esto fue al final de la relación, gracias a dios no duró 20 años. Pero probablemente sí los últimos 2 o 3 antes de separarnos. Durante un tiempo nadie me comentó nada, imagino que no querían meterse en la relación o que veían a mi ex marido tan convencido de lo que decía que ni se cuestionaban que no fuera cierto.

Todo empezó cuando una amiga me llamó un día preocupada, y me preguntó si estaba bien con «todo eso». Yo evidentemente, no tenía ni idea de a qué se refería. Después de un interrogatorio digno de CSI me soltó la bomba: «Tu marido le ha contado a varios amigos del grupo que tenéis una relación abierta». Pero no solo eso, es que ella por mi personalidad ya le sonaba todo raro, pero es que ya le parecía imposible que yo tolerase que el que era entonces mi marido se acostase con una conocida del grupo que encima supuestamente nos caía a ambos fatal.

Ahí es cuando se me cayó el mundo encima y al mismo tiempo, me sentí como una protagonista de una de esas películas de Almodóvar. Me imaginé a mi marido, copa en mano, explicándole a los vecinos, amigos, y probablemente al panadero, que tenía carta blanca para hacer lo que le viniera en gana. Es que casi me muero del asco.

No quiero dar más detalles porque bueno, sé que no soy la única que habrá vivido algo similar pero tampoco quiero que esto llegue a mis hijos y les de un pasmo (saben parte de la historia, pero no entera). Pero gracias a esta amiga obtuve pruebas de varias infidelidades y luego varios colegas confirmaron lo de que iba diciendo que teníamos ‘relación abierta’.

Después de negarlo todo y poner cara de cordero degollado, no le quedó otra que admitirlo. Ahí fue cuando decidí que la relación abierta sería real… pero no con él.

Después de poner fin a ese matrimonio, me dediqué a disfrutar de mi vida al máximo y en eso sigo.

Ahora con toda esta polémica de Escassi he revivido un poco todo. Y a vosotras y a María José os digo que nunca es tarde para darte cuenta de qué clase de personaje tienes al lado y volver a poner en orden tu vida. ¡Nos lo merecemos!

 

Un abrazo enorme

Anónima