¡Hola de nuevo, perlas del Tinder y sufridoras de las glándulas traicioneras!
Más testimonios reales en whatsapp, vente
Vengo a traeros el desenlace de mi «Bartoli-gate», porque me habéis dado la vida con vuestros comentarios en Weloversize. ¡Os adoro! Me habéis hecho reír lo que no está escrito, y entre risa y risa (que por cierto, me tiraban los puntos), me armé de valor.
Estuve días mirando el móvil como si fuera una bomba de relojería. El mensaje de Borja ahí, y yo pensando en qué narices decirle. ¿La verdad? ¿Una mentira piadosa? ¿Hacerme la muerta? Pero vuestros comentarios me dieron el empujón que necesitaba. «Díselo con humor», decíais. «Si es el hombre de tu vida, lo entenderá», decíais. «¡Hazlo por Harry Styles!», me gritaba mi conciencia.
Así que respiré hondo, me tomé un ibuprofeno para el dolor y la vergüenza, y le escribí esto:
«¡Hola, Borja! ¡Qué va, me encantaste! Es más, te juro que eres el primer hombre que logra que se me hinche algo más que el ego. 😅 Resulta que tengo una glándula ahí abajo que se emocionó demasiado con la situación y decidió montar su propia fiesta. Tuve que salir corriendo a urgencias porque aquello parecía una pelota de pilates. 😂 Ya estoy bien, pero el médico me ha dicho que nada de ‘pelis’ en una temporadita, que hay que dejar descansar al amigo. ¡Espero que no te hayas asustado mucho! 😉»
¡Le di a enviar y casi lanzo el móvil por la ventana! Pero, ¡oh, sorpresa! ¡Me contestó al minuto! Y no, no me bloqueó ni me mandó a freír espárragos. ¡Se moría de risa! Me dijo que era la excusa más original que le habían dado en su vida, que le encantaba mi sentido del humor y que por supuesto esperaba que me recuperara pronto.
¡Y la cosa no quedó ahí! Desde entonces hemos seguido hablando un montón y aunque la «peli» se ha pospuesto por razones técnicas (y médicas), ya hemos quedado para tomar algo tranquilitos.
No sé si esto acabará en boda o si seremos solo amigos, pero de momento me lo estoy pasando pipa con él. Y lo más importante, he aprendido que la sinceridad (con un toque de humor, claro) es siempre la mejor opción. Y que por muy mal que se ponga la cosa (o el Bartolino) siempre hay un lado divertido si sabes buscarlo.
Así que ya sabéis, si os pasa algo parecido, no os cortéis. ¡Contadlo con gracia! ¡Y que ningún Bartolino nos separe! 😉 AMÉN
Envía tus movidas a [email protected]