Ahora se están normalizando cosas por las que antes nos llevábamos la manos a la cabeza, pero a mí esto de salir con personas mucho más jóvenes me sigue dando grima. No hablo en general. Me refiero a casos concretos de mucha diferencia de edad y en las que el miembro más joven de la pareja está por debajo de los 22-23 años. Historias que empiezan con vomitivo: “Eres muy madura/a para tu edad”.

En mi entorno hay varias personas con pareja mucho más jóvenes y nunca dirán los motivos reales por los se fijó en ella/él. Pero, por comentarios y actitudes, se puede intuir.

1. Controlar

La persona de la que hablo aquí jamás estaría con una de su edad. Una persona madura no aguantaría tantas manías y obsesiones. Él tenía un plan de vida hecho a su medida, y solo necesitaba un vehículo para conseguirla.

Sigue viviendo en casa de su madre porque le pone el plato por delante día tras día, pese a tener una casa comprada y un buen salario. Mientras tanto, su novia estudia. La conquistó por su carisma y la fascinación que ejerce salir con alguien mucho mayor, de manera que la niña no atiende ni rumores de cuernos. Creo que, las primeras veces, ella aún era menor de edad.

Creo que, de algún modo, él siente que la está moldeando a su antojo y necesidades. El día de mañana, cuando considere que está lista, se irán a vivir juntos y formarán una familia. Justicia poética sería que, para entonces, ella decida que quiere otra cosa y lo dejara descompuesto y sin novia.

2. Rejuvenecerse

A ella le rompió el corazón la persona que había prometido quererla, protegerla y respetarla siempre. De la peor manera posible y resquebrajando una familia con dos niños pequeños.

Su terapia está siendo salir un hombre mucho más joven y que no tiene, ni de lejos, las responsabilidades familiares y laborales que tiene ella. Cuando no tiene a los niños, se suma a todos los fiestotes y quedadas de él, donde encuentra un círculo muy diferente al suyo.

Nadie le habla de su ex y apenas le preguntan por sus hijos. Es otro contexto y son otras conversaciones e inquietudes, justo lo que necesita.

3. Librarse de responsabilidades

El marido de la mujer de la historia anterior la dejó por una de esas novias del trabajo. Ya sabéis, una mucho más joven con la que empieza a tontear en la oficina, le pone los cuernos a la madre de sus hijos y, al final, deja de malos modos. Por todo lo que le han hecho pasar a la exmujer, os aseguro que ninguno de los dos vale un puto duro.

Ahora él está con una mujer más joven y que cree más atractiva, más fogosa y más enérgica. Y que, por supuesto, no arrastra el estrés de la otra, que poco tiempo tenía para atender sus demandas entre críos, casa y trabajo.

4. Enamorarse en serio

Es el caso de otra pareja que conozco. Se fijaron el uno en el otro y se enamoraron. Siguen juntos porque, a pesar de la amplia diferencia de edad, lograron encontrar objetivos comunes. Han tenido metas similares siempre, pese a encontrarse en lo que se suponen que son etapas vitales distintas.

Sé que el tema genera debate y que enseguida la gente que está en relaciones de mucha diferencia de edad se siente aludida, y tiene que contar su caso para desmentir y sentir validación. Creo dejar claro a qué situaciones me refiero, y seguro que tenéis a parejas en vuestro entorno que encajan en alguna de las anteriores.