Mis historias, ya sabéis, podéis leer todo lo que por aquí he contado. Me flipa mucho ver los comentarios que generan cuando se publican… que si soy un chico escribiendo (alerta spoiler: NO), que si qué espero o si me creo esto o lo otro… Lo mejor siempre, ver que hay gente que no juzga opine lo que opine y respeta.
Y es que las conclusiones que me está dando un tiempo en tinder son fundamentalmente dos:
– Es cierto que las mujeres tenemos más opciones (numéricamente hablando) pero… follar en Tinder es más difícil de lo que puede parecer.
Sí, si me dicen hace un tiempo que follar en Tinder es complicado fliparía. Seguro que algún que otro tío leerá esto y dirá cosas como “a saber lo que exige esta tía”.
Pero en serio, además de atracción, morbo y respeto tampoco exijo nada más. No necesito saber sus gustos musicales, ni estar hablando un mes, ni les miro la cartera, el coche o la profesión. Tampoco necesito que haga Crossfit (capítulo aparte sería mirar pq tanta gente hace Crossfit últimamente…) o que sea un dios griego bajado a la tierra.
Con un poquito de educación y respeto la cosa tiraría bastante mejor, por ejemplo, que te ha salido un plan mejor y aunque íbamos a quedar hoy y prefieres el otro… pues su buena excusa siempre será mejor a que te lean y no te digan nada. Ghosting sin bloqueo. Que no hace falta ser un lumbrera para quedar bien, no cerrarte un posible polvo otro día y no tener en vilo a nadie.
Os diré que con un chico que conocí al principio de todo y que vive algo lejos surgió por fin la oportunidad de quedar… oportunidad que exigía que yo cambiase un billete de tren para hacer unas horas en un lugar. Lo hablamos, lo rehablamos, lo planeamos, lo concretamos… Recuerdo su “que sí joder que tengo muchas ganas” junto con llevar tanto hablando con él (a ratos porque la verdad ya casi parecíamos amigos que se cuentan sus avances por Tinder) me dio confianza. Me cambié el billete día y medio antes de ir… y todo ok. Unas horas más tarde me dice “mira que es que lo del domingo no me apetece”. ¿En serio? Y no podías comentarme tus dudas un día antes y todos tan amigos… ¡que llevamos cerrando todo una semana!
Luego están los que son pura fantasía, escribiendo y en el sexting se manejan pero… de ahí no pasa. Eres buena para paja por lo que se ve, te idolatran, te cuentan sus fantasías y qué te harían pero cuando les das la oportunidad de quedar desaparecen una semana… A la segunda carpetazo.
Y diréis… si es que te crees la hostia, no querrán ir contigo… ok, pues me lo dices, me pones una excusa… en qué momento el ghosting ha pasado a ser LA estrategia en la vida?

-La mayoría de tíos consideran que follan bien porque… ¡Se corren!
Si, esto es LA HOSTIA. Osea todas sabemos que la educación sexual que nos han dado ha sido una mierda, que los hombres se creen lo que ven en el porno… pero con más de 30 y un smartphone en las manos ¿cómo pueden ir tan perdidos?
Os puedo contar del que se fue en 40 segundos y me preguntó ¿Te corriste? A ver corazón, que soy multiorgásmica pero su poquito de sexo de calidad necesito. Este sobre “el papel” era un gran amante que se preocupaba del placer de la mujer antes que el propio. Sin comentarios, NEXT.
El que tiene unas fantasías algo raritas que a saber de dónde le vienen como que le escupas la cara o le aprietes el cuello pero te pones encima y no te deja moverte porque se va. Y así todo el rato. Nada, aquí yo quieta ya miro las paredes y me viene el orgasmo como por osmosis. NEXT.

Y por último mención al lumbrera que al menos pude ver de lejos y no llevarme el chasco en persona. Ese chico majo que va de que le gusta hacernos disfrutar, comer coño y todo eso… un clásico pero te suelta un “claro es que para vosotras es más difícil llegar y es complicado que os corráis antes que nosotros”. Más ancho que el Atlántico se quedó el chaval. Mira majo, puedo correrme 3, 6, 8 veces (y no sería mi récord) antes que él si el oponente es digno… Lo que saco en claro es que NO HAS ENTENDIDO NADA y eres malísimo en la cama. NEXT.
En fin, qué falta nos hace pararnos a pensar en cómo follamos. Conocer al sexo que vamos a follarnos, conocer algo de sexualidad, de cuerpos… Controlar nuestros cuerpos y aprender a dar placer para recibirlo. El día que descubran que dar placer es tanto o más excitante que recibirlo, ese día, empezarás a follar bien.