¿Para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él?

 

Yo era la típica primeriza ignorante y feliz dentro de mi ignorancia.

Fui la primera de mi generación de primos en ponerme a aumentar la familia y la primera de mis amigas en quedarme embarazada, así que mi experiencia en todo esto de la concepción, el embarazo y el parto era entre nula e inexistente.

Gracias a mi madre y a Google iba resolviendo las dudas que me entraban, pero como tampoco tenía mucho en qué basarme incluso para dudar, en general estaba más que tranquila. Por lo que viví la mayor parte de mi embarazo con total serenidad y cero rayadas.

Hasta que en una de las primeras clases de preparación al parto de mi hospital la matrona nos habló del plan de parto.

Entonces yo, que hasta el momento me había dedicado a fluir sin más, me enfrenté a aquellos dos folios a tope de preguntas por ambas caras y empecé a sufrir. A reflexionar sobre movidas a las que no les había dedicado ni uno solo de mis pensamientos conscientes.

Me emparanoié tanto y le di tantas vueltas que menos mal que a mi bebé no le dio por nacer puntual, porque de lo contrario no habría llegado a entregar el dichoso plan de parto a tiempo.

Aunque, tampoco tardé mucho más en descubrir que me había estresado para nada.

Porque el tiempo que con tanta aflicción invertí en cubrir aquel formulario resultó ser más inútil que la P de Mapfre.

Vamos, que es que se pasaron mis deseos y solicitudes por el arco del triunfo.

 

¿Para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él?

 

Me veo en la necesidad de aclarar que tuve un parto normal, sin ningún tipo de incidencias ni nada que requiriese de procedimientos de urgencia. Me puse con contracciones en mi casa, me esperé a que fueran tan seguidas como me había dicho la matrona y me fui al hospital cuando ya no pude contener más a mi chico. También os digo que resultó ser un sábado de madrugada, que a veces siento que ese es un dato importante.

El tema es que el ginecólogo que me atendía normalmente no estaba de guardia, así como ninguna de las cuatro matronas que conocía de las revisiones y las clases.

Me tocó dar a luz rodeada de desconocidos, pero supongo que es algo que nos pasa a muchas.

¿Para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él?

Foto de Freestocksorg en Pexels

Total, me hacen el ingreso, me dan una habitación y empieza a pasarse gente por mi vagina. Ahí yo ya me doy cuenta de que mi plan de parto se ha debido perder en alguna bandeja de esas de plástico para documentos. O eso, o que alguna de aquellas personas era en realidad un ex compañero del colegio al que le había hecho la vida imposible o algo. Porque si no, no entiendo cómo es que no se respetó casi ninguna de las selecciones que había hecho constar en el plan.

Por ejemplo, yo había indicado que, en la medida de lo posible, quería dilatar, parir y pasar el posparto en el mismo lugar, evitando el quirófano. Pues no. Parí en un quirófano frío e impersonal. En un parto natural sin apenas necesidad de intervención más que para romperme la bolsa que había pedido que no rompieran salvo indicación clínica. Y no sé si hubo indicación clínica o no, porque nadie me dijo nada. Simplemente la matrona se metió entre mis piernas por décimo novena vez y, cuando acabó me dijo ‘ahora a ver si va más rápido’.

Ni qué decir tiene que no me dejaron usar mi ropa ni escuchar música ni atenuar las luces ni usar una pelota de pilates. Es cierto que yo me sentía tan cohibida y mi chico estaba tan histérico, que ni recordamos haber marcado esas opciones hasta muchos días después. Al fin y al cabo, no eran cosas importantes. Bueno, no eran detalles de vital importancia. Es solo que… ¿para qué me preguntas?

 

¿Para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él?

 

Más importante me parecía el tema de la gestión del dolor, las drogas y demás. Aquí una servidora pidió utilizar relajación y técnicas de respiración para el dolor, tal y como me habían sugerido en las clases, lo cual sí me parecía relevante. A mí. Al padre de la criatura, si fuese capaz de pensar con claridad, también se lo parecería.

Pero la matrona no estaba por la labor. En un momento dado me dijo: ‘Tú haz lo que quieras, pero si vas a querer anestesia dímelo ahora o luego ya no hay, no vamos a estar aquí esperando contigo a ver si sí o a ver si no. Tú verás’.

¿Para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él?

Foto de Ольга Жарикова de Pexels

Me rajé y pedí analgesia.

‘Analgesia en bajas dosis’, ponía en la casilla que marqué. No sé cómo será la analgesia en altas dosis, yo solo sé que tardé 6 horas en sentir el trasero. Es muy raro eso de querer mear y no estar segura de si ya tienes las nalgas sobre la tapa del inodoro, muy raro.

Es verdad que no se lo pasaron todo por el forro. Me permitieron tener a mi bebé piel con piel desde que salió de mí e iniciar la lactancia materna de inmediato.

Ya lo del tiempo a solas después del alumbramiento… tuvimos una habitación solo para los tres, pero no dejó de entrar y salir personal médico de allí.

En fin, lo importante es que mi peque nació bien , pero supongo que se entiende por qué me pregunto para qué me pidieron que rellenase un plan de parto si se limpiaron el culo con él.

 

Vera

 

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