El clítoris. Ese gran órgano encargado de darnos placer y que ha sido un desconocido hasta que hemos sido mayorcitas e incluso para muchas, sigue siendo un misterio. Muchas mujeres tenemos dificultades para llegar al orgasmo durante la penetración y me aventuro a decir que la mayoría vienen dadas por una falta de estimulación del clítoris. Nuestro clítoris es un súper órgano de 8000 terminaciones nerviosas cuyo propósito es dar placer. A continuación, te muestro algunas posturas con las que podrás estimular tu clítoris mientras follas.

Conócete = Mastúrbate

Lo primero de todo es conocerte, saber dónde está tu clítoris. Para esto, lo mejor es que cojas un espejito y te abras de piernas. Podrás observar cómo es tu vulva, todos sus pliegues y sus colores. Recorre todas estas zonas con tus dedos, observa qué sensaciones te transmite. El glande del clítoris se sitúa en la parte superior de la unión de los labios menores, escondido bajo un capuchón. Prueba a estimularlo mediante caricias, suaves pellizcos o lo que se te ocurra. Este órgano solo tiene una función… hacerte sentir placer.

Posturas

Una vez localizado tu clítoris y conocidas las sensaciones que te transmite al estimularlo, es hora de conocer algunas posturas que te ayudarán a sentir más placer durante la penetración:

  • “La vaquera invertida”

Esta postura es muy conocida y seguramente sepas cuál es. Para realizarla, la persona que te penetre debe estar tumbada boca arriba. Mientras, tú te tienes que sentar encima de forma que le des la espalda. Con tu mano o con un juguete, puedes estimular el clítoris a la vez que estás siendo penetrada. Tendrás el control de tu placer, y, además, decides el ritmo y la profundidad de la penetración. Con esta postura también se estimula el punto G.

  • “La llave de judo placentera”

Es más fácil de lo que parece en el título, lo prometo. Para hacerla, primero te tumbas de lado. La otra persona se arrodilla enfrente de ti mientras se apoya sobre una de tus piernas y con la otra le envuelves. El quid de la cuestión reside en que la pierna de la pareja realizará cierta presión y rozamiento contra tu clítoris.

  • “El perrito”

Otra archiconocida postura. Aquí tendrás que ponerte a cuatro patas mientras la otra persona se arrodilla por detrás de ti y te penetra. Haciendo esta postura se consigue una penetración mucho más profunda que con otras. También la estimulación del clítoris es más cómoda, puedes acceder a él sin problema con la mano o con un juguete. ¿Te animas a probar a estimular tu clítoris con este juguete? No te defraudará y explotarás de placer.

  • “Reina del Amazonas”

Esta postura sigue las mismas directrices que la vaquera invertida. Tu pareja deberá tumbarse boca arriba y tu te sentarás encima, pero esta vez mirándole en vez de estar de espaldas.  Esta posición permite que tengas un control total de tu placer. Para ello, mueve las caderas hasta que encuentres el punto que te genera más placer y el ritmo que más te convenga. Además, puedes estimular tu clítoris con las manos o con un juguete como un anillo vibrador. Si quieres saber cómo funciona este juguetito, te recomiendo que leas este post.

Como puedes ver, estas posturas son fáciles de hacer. No es necesario que seas una contorsionista del circo del sol para llevarlas a cabo. En todas ellas la estimulación del clítoris se hace fácil y accesible, de tal forma que tengas un control total sobre tu placer y lo que te gusta.

Por último, quiero comentarte también lo importante qué es la comunicación dentro de la pareja y para las relaciones eróticas. Si tienes una buena comunicación, puedes expresar todas aquellas prácticas que te gustan y cómo hacértelas para disfrutar todavía más. Recuerda que tus orgasmos no son responsabilidad de tu pareja, son TU responsabilidad. Por ejemplo, puedes masturbarte delante de tu pareja para enseñarle cómo te gusta hacerlo.