Parece mentira que todavía a estas alturas nos tengamos que justificar constantemente por nuestra forma de vestir, por nuestra forma de ser, por nuestros cuerpos… por todo. Pues ya estamos CANSADAS (de la familia Rivera).

(Reconozco que tengo un problema con las referencias a señoras folclóricas, pero es que son LO MÁS)

Los leggings son una prenda que genera opiniones muy dispares en la vida: hay gente que los ve maravillosos (CULPABLE) y gente que considera que son la cosa más horrorosa que se ha inventado desde las hombreras. Por eso yo, desde esta plataforma, quiero hacer una oda a favor de los leggings y explicar por qué son lo puto más.

Y el primer motivo, claramente, es que son lo más cómodo del universo. ¿Acaso hay alguna otra prenda con la que puedas sentarte sin que te apriete hasta el hígado? Lo dudo. Como mucho, su primo el jegging, que es la mezcla entre vaquero y legging. Con un legging puedes agacharte, sentarte en la postura que quieras y donde quieras (césped, suelo…), estirar las piernas al infinito, doblarlas y ponértelas detras de la cabeza (?)… Puedes hacer todo lo que te propongas en la vida, porque son lo más flexible y elástico que hay. ¿Cómo vas a perseguir tus sueños embutida en unos vaqueros skinny-mom-boyfriend-suegra-cuñao? Es imposible. Leggings, y a correr.

Favorecen porque son ajustaditos. Aunque muchos no lo crean, a una gorda le favorecen los leggings porque, señoras, lo recogido es bello. Y nada recoge y se ajusta al muslamen y la barriga como unos buenos leggings. Además, pegan con todo. Con tenis (zapatos de deporte), con botas, con sandalias, bailarinas… Te los puedes poner con lo que te salga del mimi, directamente.

Aún así, entendemos que muchas de ustedes, gordibuenas de nuestros amores, aún ven este tipo de prendas con miedo, así que, para no ir enseñándole el culo a media ciudad, te recomendamos que los busques de una tela que sea más o menos gruesita, para que no transparente y puedes combinarlos con una camiseta, camisa o jersey que te quede un poco larguita, debajo del culete más o menos, para tapar aquello que te acompleja. Pero esto, como todo, va a gustos, y no seremos precisamente nosotras las que limitemos el uso de cualquier prenda debido a nuestros kilos, porque ni los kilos ni la forma de nuestro cuerpo deben limitar nuestro estilo a la hora de vestir. Aquí la cuestión es lo que te decimos siempre: si te gustan, no te cortes. Ponte lo que quieras y lúcelo con orgullo, que pa’ eso es tuyo. 

VOMITO

VOMITO

¿Y por qué defiendo tanto una cosa tan de poca importancia, podrían pensar ustedes, como los leggings? Pues porque estoy hasta el coño de ver memes creados por auténticos retrasados mentales, en su mayoría tíos machistas, riéndose de las gordas que usan leggings y diciendo que es una prenda que únicamente pueden usar chicas de la talla 36. Pues me van a perdonar ustedes, pero precisamente nosotras somos las que más necesitamos una prenda que nos aporte tantísima comodidad, flexibilidad y versatilidad como esta, y tenemos el mismo derecho, o más, a usarlos, que cualquiera, ya que una de las desventajas de estar gorda es que mucha ropa nos aprieta, nos hace marcas y nos incomoda. Así que, lo siento, pero esta prenda es una gordi-salvación, en muchos casos. Y me gustaría saber por qué tenemos que seguir soportando que tíos garrulos nos digan cómo tenemos que vestir o no las mujeres, porque aún no lo entiendo.

Así que, desde aquí, un saludito: Somos gordas y usamos leggins PORQUE NOS SALE DEL MISMÍSIMO CHICHI, y ustedes, a callar.